ARMONIZACIÓN SONORA

PARA  GARANTIZAR EL RELAX DESPUES DE LA PLAYA

INVERTI EN DE TUS MEJORES ACTIVOS: TU CUERPO Y TU MENTE

Las tensiones  y la exigencia laboral del año producen alteraciones a nivel físico, mental y emocional. Esto  incide en tu vida afectiva, en el desempeño profesional y en la capacidad para  disfrutar de una vida placentera. Recuperar rápidamente el equilibrio durante tus  vacaciones es esencial  para garantizar un año de mayor rendimiento y mejores relaciones personales.

 

QUE  ES LA ARMONIZACIÓN SONORA?

Una  experiencia de relax y conexión con vos mismo, para aliviar el estrés y lograr el bienestar esperado en tus días de descanso. El MASAJE SONORO contribuye en la prevención de la salud y mejora la calidad de vida a nivel físico y emocional.

 

La ARMONIZACION se produce mediante las siguientes herramientas:

–  Cuencos Tibetanos y otros Instrumentos Armónicos, cuyo sonido ingresa  a tu organismo a través de la audición.

–  Vibración  que se percibe al apoyar los Cuencos Tibetanos directamente sobre el cuerpo: la corriente vibratoria  viaja por  los tejidos, los líquidos y los huesos re ordenando a nivel celular lo que sea necesario.

–  Visualizaciones y Meditación: que permiten  entrenarte para lograr un estado calmo de la Mente.

Ver más: www.armonizateahora.com/2014/09/beneficios-de-la-armonizacion.html

 

SERVICIOS OFRECIDOS

 

SESIONES INDIVIDUALES DE MASAJE SONORO

El Sonido de los Cuencos  es el Sonido  Armónico del universo y guarda un misterio que te transporta de inmediato a una experiencia de disfrute corporal facilitando un estado de relajación profunda en muy corto tiempo. La alquimia de este Sonido, utilizado en un contexto de sanación, crea un balance energético a nivel físico y emocional. Es un viaje  de auto conocimiento intrasferible.

DURACIÓN: 1 hora. Cita  previa.

Más info: www.armonizateahora.com/p/sesiones-individuales.html

TRAINING DE ARMONIZACION GRUPAL

Auto masaje  /  Liberación / Calma

Es una experiencia vivencial de liberación corporal y posterior inmersión en la vibración de Sonidos  Armónicos para desarrollar la presencia y aquietar la  Mente.

DURACION: 1 hora. Con inscripción previa.

Más info: www.armonizateahora.com/p/talleres-grupales.html

 

LOS BENEFICIOS POSTERIORES DE LA ARMONIZACION

·              Alivia el stress y la ansiedad

·              Relaja profundamente en pocos minutos

·              Mejora la concentración favoreciendo el rendimiento laboral

·              Equilibra las emociones propiciando una mejor relación en equipos de trabajo

·              Sincroniza los hemisferios cerebrales y clarifica la mente para la toma de decisiones

·              Recupera la energía vital, logrando  un ritmo respiratorio y cardíaco armónico,

fortaleciendo el sistema inmunológico

 

ALGUNOS COMENTARIOS DE LOS PARTICIPANTES DE LOS TRAINING DE ARMONIZACION

La experiencia fue un viaje a un lugar increíble, aparecieron muchos colores.

Me sentí mucho más yo, libre, contento

Me sentí cómoda y con libertad de expresión

Se me pasó el dolor de cabeza y tengo mejor humor

Me sentí muy relajado, acompañado y conectado internamente

Viví una experiencia muy gratificante

Saqué la compresión de mi estómago, sentí alivio

Me sentí esperanzado, transportado a lo más íntimo de mi ser

Me gustó encontrarme con mi silencio interior

 

Miriam Brusa
Healing Trainer

www.armonizateahora.com
www.facebook.com/ArmonizateAhora
info@armonizateahora.com
Olivos – Buenos Aires – Argentina

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Cuencos Tibetanos en Punta del Este

ARMONÍZATE!!!

Es lo que estas necesitando para mejorar tu calidad de vida!! Te esperamos en el OCTOGONO de AGO, el 1 de febrero a participar de las sesiones que se realizarán de 19 hs a 20 y de 20:30 a 21:30, puedes participar de una o de las dos sesiones grupales. Consultar por sesiones individuales. telefono 099224088

www.armonizateahora.com

Qué es Ashtanga Yoga?

Ashtanga Vinyasa Yoga es una forma de yoga dinámico. Se diferencia del hatha yoga por la práctica del vinyasa. Vinyasa significa literalmente sistema de movimientos y respiración sincronizados. Y estos movimientos son los que encadenan una postura con la otra. Cada postura está meticulosamente diseñada con un número determinado de movimientos y respiración de manera que un alumno avanzado enlazará las postura siguiendo fielmente el ritmo de respiraciones y movimientos. La secuencia de posturas siempre será la misma y el alumno irá añadiendo posturas a medida que su práctica progresa. Aparte del sistema de vinyasa otros elementos serán determinantes para la práctica: la respiración Ujjayi (pranayama), las bandas (cierres energéticos), el dristi (miradas) ayudan al practicante a concentrar y aumentar la energía a lo largo de la práctica.

La Respiración Ujjayi se obtiene al contraer suavemente la glotis (un pequeño músculo a la altura de la tráquea) que provoca una respiración sonora, lenta y regular. Es un elemento esencial durante toda la práctica. Al escuchar el sonido de nuestra respiración nuestra mente se va calmando y relajando.

Las Bandas son contracciones musculares que provocan un control de la energía. Mula Banda, a la altura del coxis, consiste en contraer los esfínteres anales y Uddyana Banda es una contracción abdominal. También está Jalandara Banda a la altura de la garganta que se practica durante algunos pranayamas (ejercicios respiratorios). Al realizar las bandas estamos aumentando nuestra concentración y controlando la energía.

El Dristi (“mirada” en sánscrito) consiste en focalizar totalmente la mirada durante toda la duración de la postura. Cada postura tiene su dristi y esta concentración total de la mirada nos conduce a la meditación. También aumenta nuestra capacidad de concentración y tonifica nuestros músculos oculares siendo muy beneficioso para algunos problemas de vista.
A través de estos tres elementos, la respiración ujjayi, las bandas o control de los centros energéticos y el dristi o concentración a través de la mirada vamos a aumentar nuestra capacidad de concentración durante toda la práctica y vamos a aprender a controlar nuestra energía. Nos damos cuenta, a través de la práctica, que si no estamos muy concentrados es muy difícil realizar las posturas.

El Ashtanga Yoga practicado con una correcta respiración purifica el cuerpo físico, mental y emocional. A través del cuerpo accedemos a nuestros bloqueos emocionales tomando conciencia de ellos y también tomamos conciencia de nuestros procesos mentales aprendiendo a observarlos desde el desapego, sin identificarnos con ellos.
La Primera Serie (de asanas) de Ashtanga se llama también Yoga Chikitsa que significa terapia de yoga. Realizar esta práctica con asiduidad no sólo cura el cuerpo físico pero también el espíritu. Permite desarrollar e intensificar la concentración, controlando y purificando el pensamiento. Patanjali, el gran sabio que estructuró y recopiló todo el conocimiento del yoga en los Yoga Sutras habla de esta estrecha relación entre yoga y mente: “yogaha citta vritti nirodaha”, con el yoga cesan las fluctuaciones de la mente.
A partir de entonces ya no estamos dominados por los dilemas y los conflictos. El yoga nos conduce a un estado mental más alerta, sereno y consciente. Dejamos de ser víctimas de nuestros procesos mentales y emocionales para cultivar un mayor dominio de nuestra mente. Al ganar dominio también ganamos libertad.

Ashtanga Yoga – Los ocho pasos

Patanjali, el gran yogui y sabio que vivió entre 500 y 200 años antes de Cristo, recopiló el conocimiento del yoga el unos sutras. En este texto Patanjali define el ashtanga yoga como el camino hacia la autorrealización del ser.
Ashtanga en sánscrito significa ocho ramas o pasos y yoga tiene muchos significados pero los dos más importantes son: unión y camino. El yoga lleva a la unión cuerpo, mente y espíritu. Cuando interiormente conectamos con nuestra esencia más profunda conseguimos que se desvanezca la dualidad y conectamos con el sí mismo. Es esa sensación de unidad que nos permite entrar en conexión. El segundo significado se refiere al camino para llegar a esa unión.

Iniciarse en el camino del ashtanga yoga supone practicar las ocho ramas.
Estas son:

1.- Yama: códigos morales
2.- Niyama: purificación personal
3.- Asana: posturas o práctica física
4.- Pranayama: control del prana a través de la respiración
5.- Pratyahara: retraer los sentidos de los objetos externos para iniciar la interiorización.
6.- Dharana: concentración mental
7.- Dhyana: meditación
8.- Samadhi: contemplación o unión total del ser con Dios

Los yamas y niyamas son considerados como los pilares o la base de esta realización personal pero muchas veces son imposibles de realizar para un occidental si no ha seguido desde pequeño una educación filosófica o religiosa.
Por ello, Sri. K. Pattabhi Jois recomienda empezar por la práctica de asanas para purificar el cuerpo y la mente, adquirir claridad mental.

Los yamas se pueden dividir en:
Ahimsa (no violencia)
Satya (decir la verdad)
Asteya (no robar)
Brahmacharya (continencia)
Aparigraha (desapego)

Los Niyamas se refieren más a una purificación personal:
Saucha (purificación del cuerpo)
Santosha (contento)
Tapas (disciplina)
Swadhyaya (estudio de textos filosóficos)
Ishwarapranidhana (devoción)

Asanas

En ashtanga yoga existen 3 series de asanas. La serie primera Yoga Chikitsa, desintoxica el cuerpo físico, alinea la columna verteral y purifica el cuerpo. La serie intermedia (nadi shodhana) purifica el sistema nervioso desbloqueando los canales de energía (nadis) y haciendo que la energía fluya libremente por el shushumna nadi (espina dorsal) y la serie avanzada Sthira Bhaga (subdividida en A-B-C-D) trabaja la fuerza y la resistencia.

De todos modos, desde el primer día de práctica podemos sentir como la práctica de asanas influye en nuestro sistema nervioso, en nuestra fuerza mental (concentración) y en nuestro estado de consciencia. Nuestra respiración se alarga y profundiza, nuestra concentración aumenta y poco a poco vamos adquiriendo un estado de paz interior no experimentado anteriormente. Los otros cinco pasos de ashtanga yoga van apareciendo poco a poco con el tiempo.

La paciencia es un elemento muy importante en la práctica del yoga. Es más importante haber iniciado el camino que estar más o menos cerca de la meta ya que la ambición de progresar nos aleja de la meta o de la realización del ser. Podríamos decir que la meta (si hay meta alguna) sería el ser conscientes del momento presente que vivimos en el día a día. La obsesión por progresar en la práctica de asanas nos aleja de la esencia del yoga porque tensa el cuerpo. He visto a mucha gente tener lesiones por desear avanzar demasiado rápido. Por ello me parece importante que un principiante lo tenga presente desde un principio.
El cuerpo es lento y hay que respetar su ritmo. Conocer y respetar el cuerpo es más difícil de lo que parece. Solo lo conoces cuando trasciendes el cuerpo físico y accedes a la energía pránica; sólo entonces, con humildad, aprendes a respetarlo.
Por ello creo que la paciencia y la humildad son quizás las cualidades más importantes en el camino del yoga.
Pattabhi Jois siempre dice “do your practice and all is coming” que se puede traducir por “practica que todo llegará”. El aconseja practicar con constancia y perseverancia y los resultados llegan en un 100% de los casos.
En efecto, toda la gente que he conocido que se ha iniciado al ashtanga me ha comentado lo mismo: “Mi vida ha cambiado desde que he comenzado esta práctica”.

fuente-ashtangayogabcn

Entrevista Swami Satyananda Saraswati: “El ser humano aspira a comprenderse”

Swami Satyananda Saraswati (Barcelona, 1955) ha vivido tres décadas en la India. Conoce a fondo la tradición hindú, especialmente el Advaita Vedanta, el shivaísmo de Cachemira y la filosofía del yoga.

En 1976 conoce a Swami Muktananda, que lo iniciará en el camino de la meditación. En 1982 recibe los votos como renunciante (sannyasa) de la orden de Sri Shankara. Se establece a los pies de la montaña de Arunachala en compañía de discípulos directos de Sri Ramana Maharshi. Estudia sánscrito en Pondicherry y Benarés. Más tarde, en Thapovanam (Tamil Nadu), se adentra en la contemplación de las Upanishads bajo la guía de Swami Nityananda Giri.

Actualmente reside en Cataluña, donde imparte enseñanzas sobre el hinduismo desde hace tres años. Ha editado la obra colectiva Mística medieval hindú (Trotta, 2003) y es autor de varias contribuciones a obras de temática índica. Es fundador e impulsor de Advaitavidya, una asociación dedicada a la práctica, la contemplación y el estudio de la tradición hindú.

Ha condensado su gran conocimiento sobre el hinduismo en un gran libro, El hinduismo, editado por Fragmenta y presentado hace pocos días en Madrid en su versión en castellano.

¿Qué puede aportar el conocimiento del hinduismo en profundidad a los hombres y mujeres occidentales?
El conocimiento en sí puede aportar bienestar y una paz mental, pero si este conocimiento se convierte en práctica y en transformación interna, puede llevar a otra forma de vivir completamente distinta. Porque la causante de nuestros problemas es la mente; si vamos conociendo esa mente y al “observador de la mente”, que está libre de movimientos mentales, y nos vamos identificando con esa esencia, toda nuestra forma de comprender la vida, a nosotros mismos y a los otros cambia, y vamos a vivir mucho más armonizados.

Cuando se planteó escribir el libro El hinduismo, ¿cuál fue su objetivo?
El objetivo es presentar una introducción al Dharma hindú, al hinduismo, basado en sus fuentes, que fuera rigurosa y a la vez sencilla y que recogiese lo esencial. El hinduismo védico, sus textos fundamentales, sus conceptos más fundamentales, están cubiertos. Hay cosas que no han entrado, como el hinduismo moderno o las deidades, porque el libro sería mucho más amplio, pero la base del hinduismo está aquí.

La base es eminentemente filosófica…
Filosófica pero tal y como se entendía la filosofía en el mundo greco-romano, como un camino de transformación interior, de muerte y renacer interior, no sólo de filosofía mental. El hinduismo y toda la tradición oriental no trata de acumular conocimientos, que eso nos ayuda muy poco, sino de transformarnos.

En Occidente, todo aquello que suena a religión no está en su mejor momento. ¿Cómo acercarnos más a toda una forma de pensar, como es el hinduismo, que va más allá de lo religioso? ¿Cómo se puede explicar a la gente superando esos prejuicios?
Lo primero es no dejarse contaminar por las ideologías predominantes, y lo segundo, reconocer nuestras propias raíces, las raíces filosóficas de la antigua Grecia, esa variedad de filósofos, de sistemas, de compresiones del cosmos; esas indagaciones, esas tradiciones mistéricas o de los dioses, o más allá de los dioses, y puramente filosóficas y de observación. Eso está en nosotros, puede haber quedado oscurecido pero está aquí. El ser humano aspira a comprenderse; hay una parte infinita en nuestro corazón que quiere reencontrarse. Por eso nada que sea finito nos va a hacer nunca felices, porque necesitamos esa plenitud.

¿Cómo engarza el yoga en su libro?
En el libro engarza en el capítulo de los caminos, los margas. Una vez expresados los Vedas, los Upanishads, los textos fundamentales, la filosofía fundamental, ¿cómo se convierte esto en transformación? Pues siguiendo un camino y siguiendo las pautas que te llevan a la transformación. De ahí viene toda una antigua tradición de maestros, desde los rishis hasta la actualidad, que el hinduismo afortunadamente ha mantenido. Es una tradición viva; aún hay muchos maestros que te enseñan prácticas milenarias que hace más de cinco mil años te enseñaban de igual modo. Hay una fuente de transmisión, un canal muy poderoso y antiguo.

Un canal de transmisión que sigue vivo aunque muy adaptado en Occidente…
Ciertos maestros lo han adaptado a Occidente, otros lo han adaptado muy poco a Occidente, otros han decidido no viajar a Occidente. Pero tiene que ver con esta inquietud del que se busca a sí mismo.

Y usted personalmente ¿recomienda seguir un camino más adaptado, menos adaptado, más tradicional, menos tradicional? ¿O no tiene importancia esto?
Cada uno debe encontrar el camino según sus predisposiciones, su mentalidad. Considero que el camino tradicional tiene una fuerza, y no es que queramos adaptar esta verdad milenaria a las concepciones de nuestra mente, sino que nuestra mente debería ser capaz de trascender ciertos conceptos para entender esa verdad tan prístina, tan antigua, que sigue siendo válida hoy día. El ser humano no ha cambiado; han cambiado sus condicionamientos, pero esta búsqueda por lo infinito, por lo eterno, sigue presente. Leemos conversaciones en las Upanishads que podrían tener lugar hoy mismo.

¿Qué valores destaca del hinduismo, aparte del autoconocimiento, que pueden ayudar en la vida actual?
El autoconocimiento hace que te aceptes a ti mismo, que reconozcas esta parte trascendente en ti y también esta parte relativa, que te ames como personaje relativo y también como luz de este infinito y, que veas lo mismo en los demás. Que veas su parte relativa y esta luz de la conciencia que está en el corazón de todos. Esto llevaría de forma natural y sin forzar al amor, a la compasión, a la solidaridad, a otra forma de sociedad donde la usura o muchas cosas que se han normalizado no existirían, porque veríamos esta divinidad en el corazón del otro.

¿Le parece válido el yoga tal y como se enseña aquí en Occidente? Transmisión no individual, ausencia de guru… 
Se refiere usted al hatha yoga o el yoga físico, ¿no? Es un principio; alguien puede ir a una clase de yoga porque le duela la espalda, no quiere reconocer su infinitud, sino que le duele la espalda. Si el profesor es afín a la tradición y al conocimiento del yoga, poco a poco hará que esta persona no sólo solucione seguramente su dolor de espalda sino que vaya entrando en espacios de no pensamiento donde se sienta pleno y vaya descubriendo algo muy grande en sí. El fin del hatha yoga es el samadhi, la absorción en la realidad, no mejorar la espalda ni tener un cuerpo muy bello, por eso un buen profesor debe de ser un medio que a través de las clases te lleve a aspirar a algo más, sobre todo que te muestre que dentro de ti hay un tesoro, una inmensa luz que puedes descubrir.

¿Cómo decide, después de tantos años viviendo a India, volver a Barcelona?
No decidí nada en realidad. Hace cuatro años fui a Barcelona y no surgió la necesidad de regresar a India; me sentía bien aquí. Se fue creando un grupo de personas interesadas en aprender y me sentí muy bien enseñando, pensé que había llegado ese momento porque fue muy natural. Aunque sigo haciendo mis escapadas a la India.

fuente yogaenred

Espana-Una tecnología contra el dolor de espalda soluciona 85% de los casos

Una tecnología española específica contra los casos más graves de dolor de cuello y espalda que se usa en Asturias ha demostrado ser eficaz en más del 85 por ciento de los pacientes, de los cuales el 83 % pudo abandonar la medicación y sólo el 0,02 % requirió cirugía. La intervención neurorreflejoterápica (NRT), desarrollada por la Fundación Kovacs -entidad sin ánimo de lucro- y el Sistema Nacional de Salud, es un tratamiento no farmacológico que durante más de 20 años ha sido estudiado y sometido a mecanismos de vigilancia y seguimiento internacionales y que ya está implantado en los servicios de salud de Baleares, Asturias, Cataluña, Madrid y Murcia.

Las conclusiones del estudio clínico de este tratamiento español acaban de ser publicadas por la revista científica de la Sociedad Internacional de Agencias de Evaluación de Tecnologías Sanitarias, máximo referente mundial para la evaluación sanitaria. En la presentación de este estudio, el presidente de la Fundación Kovacs y coautor de la investigación, el doctor Francisco M. Kovacs, ha explicado que entre el 17 y el 30 % de la población sufre dolor de espalda que en el 80 % de los casos desaparece en menos de quince días (los denominados episodios agudos). “Cuando el dolor persiste tres meses, hablamos de casos subagudos, y cuando duran más de tres meses, se denominan crónicos”. En esos casos, cuando los tratamientos convencionales (la mayoría farmacológicos) no sirven para retirar el dolor, es cuando esta terapia puede ser “más que efectiva”.

La intervención NRT no es “alta tecnología”, consiste en mantener estimuladas las fibras nerviosas de la piel con grapas quirúrgicas o punzones dérmicos -penetran en la piel menos de dos milímetros- durante tres meses; pasado ese tiempo, el paciente recibe el alta o, si la mejoría es parcial, se repite el tratamiento, precisa.

El aspecto “fundamental” de esta técnica es la correcta localización del lugar en el que se implantan las grapas, agrega. El primer ensayo clínico que demostró la eficacia de esta técnica se publicó en 1993 y, desde entonces, la NRT ha superado dos décadas de evaluaciones internacionales que han demostrado su valía. El último estudio, el publicado ahora por la Sociedad Internacional de Agencias de Evaluación de Tecnologías Sanitarias, se llevó a cabo en 11.384 pacientes derivados de los servicios de salud y en quienes habían fracasado todos los tratamientos aplicados (farmacológicos, rehabilitadores y quirúrgicos).

Tras la intervención NRT, 10.097 pacientes (el 89 %) superó el dolor, el 84 % mejoró su grado de incapacidad y el 83 % abandonó la medicación; sólo el 0,02 % requirió cirugía. Además, con este tratamiento, que cuesta unos 535 euros por paciente, el Sistema Nacional de Salud podría ahorrarse cuatro millones de euros al año por cada millón de habitantes, frente al millón de euros que gasta ahora en los tratamientos actuales e ineficaces para la mayor parte de los pacientes. Sin embargo, pese a los beneficios de la NRT, esta terapia no está implantada a nivel nacional, ha denunciado el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Juan José Rodríguez Sendín.

Para Sendín es una “profunda desvergüenza que un producto ‘marca España’, extraordinariamente probado desde el punto de vista tecnológico y desde la praxis médica, más barato y más eficaz que los montones de medicamentos inútiles que se administran” no esté implantado a nivel nacional. Los “intereses creados”, la “ineptitud política”, y un sistema “excesivamente burocratizado” son, para Sendín, algunas de razones que explican su falta de implantación nacional.

fuente elcomercio.es

Ayurveda, medicina occidental, medicina china y yoga

Tanto la Medicina Tradicional China (MTC) como el Ayurveda, son dos medicinas tradicionales reconocidas por la Organización Mundial de la Salud. ¿Mejores que la occidental? ¿Complementarias? Escribe Pilar Luna.

 

La único complementario en la enfermedad debe ser la búsqueda de la salud, o en su defecto, la forma de conseguir el mejor estado posible. Tanto el Ayurveda como la Medicina Tradicional China, provienen de dos países muy poblados, con economías emergentes, pero hoy por hoy incapaces de cubrir la salud de toda su población, criterios que también la OMS tiene en cuenta en el momento de su reconocimiento.

Estos países, al mismo tiempo, poseen una herencia cultural y unos medios suficientes que han permitido mantener y defender sus medicinas y exportarlas al mundo entero, siendo también una fuente considerable de ingresos, como lo es la industria farmacéutica para algunos países de occidente: Alemania o EEUU.

Más allá de estas consideraciones económicas (importantes a la hora del análisis), como médico (de aquí y de allí, gracias a dios) considero que todo lo que beneficie al ser humano en su conjunto debe ser empleado, una vez se haya estudiado y analizado a la luz de la razón y de la ciencia, sin que el interés económico sea la causa de la decisión… Queda aún mucho para ello.

Lo que es común y lo que no

La medicina científica, en el momento actual, atiende por separado el cuerpo y la mente. La medicina tradicional china (MTC) concibe que en cada una de nuestras células hay cuerpo y mente, sabe que el hígado mal equilibrado en plétora produce cólera y que la cólera termina por lesionar la energía hepática. El Ayurveda va más allá y habla de cuerpo, mente y espíritu, un espíritu que es una energía eterna y se plantea mantener la salud el máximo de tiempo posible, para que ese espíritu tenga tiempo de vivir y crecer antes de dejar este cuerpo, pudiendo realizar lo que ha venido a hacer.

En Occidente, el hombre sigue ocupando el centro de Universo y tanto el macrocosmos como el microcosmos están a su disposición para su uso. En la MTC el hombre reproduce dentro el mismo orden que existe fuera. Sin un equilibrio entre macro y microcosmos, la salud no es posible. En el Ayurveda el macrocosmos y el microcosmos deben mantener un equilibrio para poder alcanzar la liberación.

La finalidad de la medicina occidental es luchar contra la enfermedad; en la MTC la finalidad es lograr una armonía dentro y fuera; en el Ayurveda la finalidad es espiritual: conseguir la liberación.

Los medios de tratamiento tienen también cosas comunes (principios químicos para conseguir la salud provenientes de fármacos o de plantas) y patrones de vida saludables incluyendo: alimentación y ejercicio (desde el gimnasio, al Qi kung o el yoga), técnicas antiestrés (coaching, armonía, meditación…) o técnicas de rejuvenecimiento. Todas estas herramientas al servicio de una mejor calidad de vida física, mental y más allá, dejando que cada uno rellene el nombre más apropiado.

Popularidad

Si realizamos una búsqueda en la redes telemáticas con la palabra “ayurveda” podemos encontrar más de 55 millones de enlaces. Si la búsqueda la realizamos en un buscador científico especializado en ciencias médicas (PubMed), el número de enlaces que aparecen es de 1.558 artículos, de ellos sólo 800 se refieren al género humano y el resto son de investigación o aplicación en animales. Si seleccionamos sólo los cinco últimos años (en medicina este tiempo cambia todas las aplicaciones), el número de artículos es solo de 204.

La mayoría de los artículos científicos se han realizado en India y hacen referencia a:

  1. hábitos de vida saludables,
  2. los efectos de algunas plantas utilizadas en Ayurveda (antioxidantes, antinflamatorias, efectos tóxicos y envenenamientos),
  3. tipos constitucionales: vata, pita, kapha en relación a determinadas enfermedades.

Patañjali, en sus Yoga Sutras, libro central del yoga, no habla de Ayurveda, pero si nombra a la enfermedad como uno de los obstáculos en el camino hacia la liberación. Sin embargo la Hatha Yoga Pradipika (14 siglos más tarde) contiene numerosas referencias ayurvédicas, y la edición de Kayvakyadhama un apartado sobre el tratamiento de las enfermedades producidas como consecuencia de una práctica inadecuada de yoga (Los orígenes del Hatha yoga, A. Souto, ELA, Madrid).

Yoga y Ayurveda pertenecen a la misma cultura y presentan rasgos comunes pero son independientes. Si realizamos una búsqueda de nuevo en PubMed con la palabra “yoga” encontraremos 428 artículos, y si la palabra es “taiji” encontramos 468.

Si en lugar de esto introducimos la palabra “meditación” (uno de los últimos peldaños a los que Patañjali nos orienta en su gran libro), las referencias científicas especializadas son 809, casi el doble. Los efectos señalados como positivos sobre la salud, con una práctica regular son:

  1. Mayor sensación de profunda relajación.
  2. Reducción de la presión sanguínea.
  3. Reducción de tasas altas de colesterol.
  4. Rejuvenecimiento y enlentecimiento de procesos de vejez.
  5. Mejoramiento del sueño.
  6. Potenciación de estados de salud, reducción de medicación y sus costes. Menos visitas al médico.

Todas ellas de gran interés para disminuir el gasto sanitario que tanto nos preocupa, y según confirman las investigaciones realizadas por el magnífico neurocientifico Richard Davidson, los efectos comienzan al mes y medio de la práctica diaria.

Así que, de momento, a meditar, por el bien de nuestra salud global: lo dice la ciencia, el yoga, el Ayurveda y la propia experiencia cuando se practica.

 

Pilar Luna Calatayud

Profesora de Yoga por FNY Escuela de Boris Tatzky y por la AEPY, Profesora de Anatomía y Fisiología en los cursos de formación de profesores de yoga en diversas escuelas; Miembro de la AEPY y Secretaria del Comité Pedagógico. Miembro de la IYTA. Profesora de Yoga en la Prisión de Picasent y en el Hospital de La Ribera.

Médico Naturista por el Ilustre Colegio de Médicos de Valencia, Acupuntora por IMTC de Shanghai, Fitoterapeuta por la Universidad de Montpellier,Nutróloga por la Universidad de Nancy, Master en Medicina Tropical, Master en Medicina Humanitaria y Master en Salud Pública. Seminario destinado a practicantes y/ o profesores de yoga que deseen profundizar en los temas de yoga y salud.

fuente yogaenred.com

Yoga, de la mente pequeña a la Mente Única

Muchas personas, en mis clases de meditación, me preguntan por qué en unas personas surgen inquietudes de perfeccionamiento y autodesarrollo y en otras no. Más que entrar a indagar las causas, a veces muy misteriosas, lo importante es que cuando uno siente esa llamada tiene que seguirla y poner los medios para ir evolucionando conscientemente y humanizarse. Escribe Ramiro Calle

La senda es larga y de vez en cuando surgen aparentes retrocesos que nos pueden desanimar, pero entonces debemos recordar el antiguo adagio que reza: “El mismo suelo que te hace caer es en el que tienes que apoyarte para levantarte”.

Antes de alcanzar el uso de razón yo mismo pasé por una situación anímica agónica al experimentar el ansia desmedida de querer comprender y de poder superar el vacío psicológico que acarreaba. El caso es que hay personas en las que brota el impulso de querer ir más allá de los límites asfixiantes de la consciencia y poder darle un sentido y un propósito a la existencia. Se convierte uno en una especie de “sabueso” siguiendo pistas que conduzcan hacia lo Incondicionado.

En otras personas nunca se activa ese impulso. Son los insondables misterios del Ser y utilizo este término con toda cautela, pues en mi obra El Faquir preferí optar por denominarlo el “Vacío Primordial”. Cuando en determinados ejercicios de meditación giramos la mente hacia adentro y la enfocamos hacia su fuente, uno se absorbe finalmente en la presencia de ser y es dentro de esa cámara íntima y privada, tan cercana como secreta, donde se celebran los esponsales del ser individual con esa Mente Única de la que nunca nos hemos en realidad separado, pues del mismo modo que hay numerosas plantas y flores pero el agua que las riega es la misma, todos estamos inmersos en Aquella. Todos somos los infinitos rostros del poder dinámico de la Mente Única, que con su energía todo lo impregna. Ese Ser o como queramos denominarlo, es como un “testigo” inafectado que se esconde en todos nosotros tras las vestimentas que son el cuerpo, la mente y los estados emocionales.

Siguiendo las pistas y huellas desplegadas por el Ser y utilizando las herramientas necesarias para ello, uno aprende a desplazarse de las vestimentas a lo que está más allá de las mismas; es el desplazamiento de la periferia al centro, y el que se va estableciendo en esa consciencia-testigo logra desidentificarse hasta cierto grado de las influencias internas y externas y puede mantenerse en la pura energía del observador impertubado, como la madre mira divertida e inafectada los juegos de su hijo. Se traslada así la persona de la segunda causa a la primera y, aposentada en su naturaleza real, puede mirar con ecuanimidad y sosiego el transcurso de los acontecimientos. Hay muchos yoes pero una solo sola Mente Única, que es quietud, en tanto que en la mente pequeña todo son zozobras, elucubraciones, tensiones y engaños.

yogaenred.com

La actitud semilla en la práctica del yoga

El Ser está aquí y allí, se manifiesta en lo grosero y en lo sutil, deja su impronta en lo corporal y su resonancia en lo mental. No hay duda sobre la interrelación entre cuerpo y mente, ni sombra sobre la aplicación en un medio para que redunde en otro. En el método del Yoga, la postura abre la respiración y los canales energéticos para que la mente repose en la contemplación infinita de nuestra esencia. Escribe Julián Peragón (Arjuna).

Âsana, prânâyâma y dhyana forman un entrelazado indisoluble, tres vértices de un mismo triángulo, tres coordenadas de un mismo proceso.

Cuando meditamos, la firmeza de la postura nos remite a una de estas coordenadas, la respiración lenta y profunda en el vientre a otra y la misma técnica meditativa, por fin, cierra el círculo. Pésima meditación haríamos con una postura desgarbada y con una respiración superficial y, al contrario, a menudo la estabilidad en la postura y la respiración calmada logran un centramiento notable en nuestra mente.

Lo que está claro en este ejemplo meditativo también debería estarlo en la realización de posturas de yoga. A menudo la inmediatez de la postura y su compleja realización nos hace perder ese hueco de escucha tan necesario en el yoga. Podemos enlazar una postura con otra y a duras penas nos fijamos en la respiración. Entramos en la postura con el hábito del hacer y perdemos, a veces, la profundidad del sentir.

Recordemos brevemente que Patanjali en su magnífico asthanga yoga de ocho miembros coloca primeramente una ética, unos yamas y niyamas como queriendo insinuar que antes de abordar el trabajo de yoga hay que estar conectado profundamente con una actitud purificadora y liberadora. Una actitud que vemos reflejada en las grandes tradiciones religiosas donde, por poner un ejemplo sencillo, antes de comer bendicen la mesa o recitan una plegaria, un stop para que el hambre no devore los alimentos, un freno al deseo compulsivo y una ayuda para ser conscientes del hecho de comer y el agradecimiento que ello conlleva. Estoy profundamente convencido que, de esta manera, la comida nos sienta mejor.

Si el Ser fuera el labrador y el cuerpo la tierra que cultivamos, la mente sería el instrumento de esa siembra. Necesitaríamos unas buenas semillas para hacerlas germinar. De eso mismo trata el yoga, cómo podemos desplegar nuestras potencialidades, cómo podemos regar nuevas actitudes sabias; cómo, para seguir utilizando la misma metáfora, podemos eliminar obstáculos para que el agua llegue a todos los rincones de nuestro terreno y lo fecunde.

Pongamos por caso que durante el tiempo que has practicado yoga has desarrollado una cierta escucha y una evidente sensibilidad. Probablemente eres más consciente de tu mapa de tensiones y sabes reconocer cuáles son los límites y las tensiones corporales, emocionales o mentales que impiden un desarrollo interior. Es posible que, ayudado de tus profesores, hayas discriminado los elementos más resistentes y elaborado una práctica individualizada. Ahora se trataría de sacarle todo el partido a esa misma práctica.

Actitud consciente: la semilla

Al inicio de una serie hacemos una toma de conciencia para centrarnos en el momento presente, escuchar cuál es nuestra posición de partida y desde aquí ajustar mejor nuestra práctica. Al profundizar en nuestra escucha lo que estamos haciendo es crear el suficiente silencio para que se coloque en primer lugar nuestra intención, que esa intención de fondo emerja con toda su fuerza. Si no hacemos este trabajo es posible que nuestras motivaciones inconscientes sigan trabajando en la sombra y contaminen la propia práctica. No es de extrañar que motivaciones que parten de una inseguridad del ego como querer demostrar la propia valía, la competición con los compañeros o el sentirse superior interfieran en el verdadero objetivo del yoga que nos proponemos; es como si el labrador sembrara semillas que no ha elegido voluntariamente.

Llegamos a la necesidad de colocarnos al inicio de una serie y en la posición de partida de cada âsana en una actitud clara y consciente. Veamos algunos ejemplos: imaginemos que en la Postura del Guerrero, Virabhadrâsana, donde trabajamos la fuerza de piernas entre otros objetivos, nos detuviéramos un momento antes de la toma de postura y fuéramos conscientes de una actitud de fuerza y de resistencia necesaria ante la vida. Probablemente la presencia en la postura sería mayor y el trabajo no sólo se situaría a nivel corporal y energético sino también a nivel emocional y mental. Sería como aprovechar el impulso secreto entre cuerpo y psique pero llevándolo a un plano más consciente. Qué duda cabe que las posturas de equilibrio trabajan el equilibrio interno, y las posturas de fortaleza la fortaleza interior, pero ese sendero secreto no es automático, hay que reactivarlo. La llave está en la actitud semilla antes de la postura.

Si nosotros quisiéramos trabajar la humildad, por ejemplo, buscaríamos entre un racimo de posturas y eligiríamos aquellas que nos obligan a reconocer nuestros límites y a aceptarlos en la comprensión de que ningún cuerpo es perfecto y que somos seres tremendamente condicionados. Si vemos nuestra rigidez de carácter, podríamos sembrar semillas de flexibilidad interior a través de posturas que trabajan la flexibilidad. Las posibilidades son infinitas.

Creo que la actitud consciente es poderosísima y que abre caminos al despliegue de la conciencia. Si la realización de la postura estuviera precedida de una escucha, una actitud semilla, una preparación a través de movimientos, la consistencia del trabajo sería mucho mayor. De entrada parece más complejo pero no es tal; es profundidad, seguir el curso de la vida. Hasta el arquero pone primeramente su mente en la diana antes de que llegue la flecha

Julián Peragón, Arjuna

yogaenred.com

“La Iluminación es llevar conciencia y sensibilidad a tu vida” …Carlos Fiel

“Creo que el sentido del samadhi -dice Carlos Fiel- es llevar ese rol de conciencia, responsabilidad, sensibilidad hacia lo que nos toca vivir en cada momento: relaciones, compromisos, afectos…”. Y propone: Tejamos una red de conciencia, cada uno, desde su pequeña isla. Humildemente, creo que es lo que puede hacer cada cual”. No te pierdas esta entrevista apasionada y necesaria.

Carlos Fiel intervino recientemente en el acto de celebración del 40 aniversario del Centro Sivananda con un mensaje desmitificador y poco “ortodoxo” sobre el sentido del yoga hoy día. Después le pedimos que nos hablara de ello.

¿Cómo interpretas hoy el sentido del yoga?
Quiero reconocer el gran trabajo de aportación de Occidente al yoga, un sentido más ecléctico, más abierto. La investigación de las neurociencias ha hecho muchísimo trabajo. Y el budismo Theravada, el Vipassana, el Zen, también han hecho aportaciones increíbles. A veces en el mundo del yoga, como en todos los gremios, hay como pequeñas peleas por las diferencias, y sin embargo lo que nos une es infinitamente mayor.

Creo que hay que abrir un poco la visión de que quizás no estamos en el camino de esa Iluminación que pedíamos, pero cada uno está intentando llevar su pequeñita luz a su relación y a su entorno. Y eso me parece infinitamente más necesario hoy en día.

Creo que la conciencia individual es esencial. Los grandes grupos, los grandes gurus, la tendencia a unificar criterios están bien, pero tenemos que abrirnos a otras muchas formas que son totalmente válidas y aportan una gran lucidez a nuestra sociedad. Hay que dejar un hueco y otorgar un respeto total a todas ellas.

Es un momento de integrar el yoga en la vida real, que no se limite a ser algo exótico y distanciador para mucha gente, pero al mismo tiempo otorgándole el respeto que merece, ¿no?

Es el sentido del samadhi: iluminar tu realidad. Me gusta mucho el cuento zen del buey, porque al final ¿Kakuan qué hace? Volver con su hatillo y su camisa abierta al mercado. Y lo único que dice es: donde antes veía un carnicero o un borracho, ahora solo veo al Buda. Es decir, el mercado no ha cambiado, ha cambiado su visión hacia la vida.

Creo que el sentido del samadhi es llevar ese rol de conciencia, responsabilidad, sensibilidad hacia lo que nos toca vivir en cada momento: relaciones, compromisos, afectos… Todo eso es la vida. La gran enseñanza del budismo Theravada o Vipassana es la plena consciencia de las pequeñas cosas que hacemos. A veces estamos preocupados por nuestra Gran Iluminación y olvidamos que todos los días hay alguien a nuestro lado al que hay llevar el zumo de naranja o necesita que le prestemos oído o le demos un abrazo. Ese montón de pequeños gestos que podemos hacer con corazón creo que es el verdadero sentido del yoga. Darle sentido al vivir.

Danos un consejo para vivir con más conciencia…
Hace poco escuché de una fuente científica que según pasa la edad vivimos de forma más acelerada la vida. A los 18 años es el punto 0; a los 30 ya es el 15% de aceleración; a los 40, un 20-25%; a los 50 o 60, un 35 o 40%; a los 70, la vida ya se “acelera” más de un 50%. Vivimos más aprisa porque no vivimos, porque si yo estuviera plenamente consciente del momento, de parar ese acelerón que llevamos y vivir el montón de cosas que hay que hacer con verdadera interiorización, creo que esa frecuencia de aceleración disminuiría considerablemente. Si además de eso ponemos un poco de higiene en la mente y en la alimentación, nos sentará muy bien, seguro.

Carlos Fiel es un poco la historia del yoga en España. ¿En qué momento está tu propia historia?
Yo siempre cuento que tuve una suerte infinita: con 19 años estar en la India, encontrarme con Gerard Blitz, el fundador de la Unión Europea de Yoga, y permanecer juntos muchos años. Gracias a él conocí a Krishnamacharia, Krishnamurti, Deshimaru, un mundo que fue abriéndome sus puertas. Participé en la fundación de la UEY desde el primer congreso de Zinal, aunque luego la creación de las federaciones europeas tomaron el sentido y dejaron de interesarme… Actualmente tengo, junto con otras personas, una fundación para niños en la India que se llama Care&Share, en la que estoy muy implicado. Estoy metido en el mundo de la meditación Theravada, ahora con un monje de Birmania que traeré probablemente en abril o mayo del año que viene.

Luego estoy muy dedicado a la formación en Sadhana, poniendo un poco lo mejor de mí en desarrollar el concepto de la sensibilidad hacia el cuerpo, hacia esa higiene luminosa de uno mismo. Y en cuanto a la salud y la medicina, pues también sigo muy dedicado a atender a la gente día a día, procurando que el proceso personal de cada uno vaya adelante. Y cada vez estoy más interesado en lo personal y en desarrollar un nivel de conciencia de lo cotidiano, esa percepción consciente y lúcida de cada día…

¿En el Mindfulness?
Sí, al fin y al cabo es eso, la pura presencia. Mindfulness viene de todo el mundo Theravada y Vipassana. Es una aplicación muy lógica, muy práctica y además muy útil. Necesitamos mucho esa cualidad de presencia. Para mí, es lo que va a marcar la diferencia; lo que nos va a transformar es desarrollar esa sensibilidad que permitirá salir de esta gran crisis de forma creativa.

Sin necesidad de desapegarnos mucho de la realidad, ¿no?
No creo que haya que dejar de ser quienes somos, pero nunca vamos a seguir siendo quieres éramos. No es una cuestión de moral sino de consciencia. Como proyectamos nuestra visión y nuestra actuación cotidiana y diaria en el mundo, tenemos una responsabilidad total en él. Tejamos una red de conciencia, cada uno, desde su pequeña isla. Humildemente, creo que es lo que puede hacer cada cual.

Como formador de formadores de yoga desde hace muchos años y a quien todo el mundo respeta, ¿qué opinas sobre la formación de profesores de yoga en España?
Creo que la formación es un invento tremendamente relativo; cuatro años de formación, o tres, como se quiere ahora, no significa gran cosa. Esta estructura a la que está obligando el Gobierno y el Estado me parece de una ignorancia y una inutilidad grande. Porque el sentido del yoga no se puede transmitir a través de una estructura así. Primero hay que conocerlo a fondo, ver cómo se ha transmitido y cómo de ahí surge la necesidad de que los formadores tengan una preparación válida.

Lo que hay que estimular no es el tener un título, sino al interés por el yoga y la formación. Si yo quiero ser médico, no me interesa la titulitis, sino que mi formación tenga la calidad que requiere la medicina (o el proceso del yoga). Y luego lo que hay que saber, como decía siempre sabiamente Krisnamacharia, es si cuando hablamos del yoga hablamos de lo mismo. Porque si tú necesitas la titulitis para dar clase de yoga en un gimnasio, igual es que estamos hablando de una salud cultural muy simple.

Si preguntas en Estados Unidos qué es el yoga, el 97% de la gente te dirá que posturas. Y, sin embargo, hasta el año 1000 no tenía nada que ver con eso, sino con una serie de actitudes, de intenciones, que por cierto a todos nos cuesta mucho llevar adelante. Ojalá pudiéramos decir todos que los Yamas y Niyamas los llevamos bien; ya me conformaría yo.

En resumen, pienso que la titulitis que hay ahora es una fiebre de inconsciencia, porque en realidad lo que nos hace falta es la pasión por la práctica. Me acuerdo que cuando empezamos en nuestra comunidad (Arco Iris) éramos locos y apasionados. Teníamos que ahorrar todo el año para irnos a la India en un autobús a tomar una clase. Te hablo del año 69… Y ahora, si la escuela de yoga que te interesa te pilla dos calles más allá, no vas.

¿Y qué se debería entender cuando hablamos de yoga?
El yoga se relaciona con la maduración y el crecimiento personal, que te hacen ir conectando con diversos elementos de la vida que crees que sin ellos el corazón no se cura, no se alimenta. Con el tiempo nos vamos dando cuenta de nuestros errores, de esos egos de los que en el yoga se habla tanto y sin embargo abundan tanto. Todos somos un poco responsables de ellos y tenemos que ir con una gran humildad.

Hay que preguntarse: ¿a mí qué me interesa del yoga, qué me aporta? Y la respuesta es: la práctica por mi propia higiene, por mi propio bien, y para que lo que yo genere en mi vida tenga lucidez y dé flores alrededor. ¿Que hay que estar en la sociedad? Sí. ¿Que quien enseña yoga tiene que saber lo que se hace? Por supuesto. Pero todos sabemos que cuatro años no es nada; simplemente te valen para abrir los ojos. Pero el compromiso con la práctica es mucho más a largo plazo e implica toda una estructura distinta y un compromiso distinto de las propias formaciones y escuelas.

¿Qué pueden hacer los formadores de yoga, que son en alguna medida responsables del fenómeno “titulitis”, por mejorar la situación?
Tenemos que entonar nuestro mea culpa y estudiar qué podemos hacer para transmitir lo que es esencial dentro del yoga. Y saber que la propuesta de la Administración garantiza unos mínimos, pero que existe un contenido que hay que trabajar profundamente.

Y después, que haya diversidad, que es muy sana. El que no conoce el yoga puede poner a sus alumnos a trabajar asanas y a hacerse nudos, pero para mí la asana es un medio, una consecuencia. Para mí es esencial la sensibilidad y la conciencia que tengo sobre cómo hablo o sobre cómo hago un micromovimiento y estoy ahí, con toda mi atención puesta en lo que hace mi cuerpo.

¿Qué tenemos que trabajar todos, la Administración y las personas para que el yoga sea de verdad útil y transformador?
La Administración debería de ser un poquito más consciente de cómo dar cabida a todo eso para que no se pierda el potencial maravilloso del yoga, tan útil a nivel social como a nivel educativo. Pienso que para la vida laboral es importantísimo: en Italia hay empresas grandes de 15.000 empleados donde todos tienen su espacio para practicarlo.

El yoga tiene cabida en el mundo, y el mundo está lleno de profesores de yoga. Ahora bien, ¿cuántos hay que practiquen yoga? Esta es la gran pregunta. Practicantes que dediquen su tiempo a indagar, a investigar, a ponerse en cuestión, a repensar su mundo de relaciones, de realidades, de compromisos, de meteduras de pata y de aceptar tus puntos negros… Porque eso también somos nosotros.

Lo tonto es decirle a alguien que haga yoga para ser perfecto. No; yo hago yoga para aceptarme como soy, porque tener esa visión clara de cómo soy es lo que me va a permitir cambiar algo. Todo lo que esconda o niegue de mí, no es. Carlos Fiel tendrá un aparte luminosa y una parte oscura, como la tenemos todos, pero yo no lo puedo rechazar ésta, es mi realidad. Yo tengo que admitirme a mí para luego admitir a todos los demás, sin excluir a nadie, y dando cabida en nuestro corazón.

Creo que toda nuestra vida es material de crecimiento, y no sobra nada. Eso es lo que tenemos que trabajar, ese respeto profundo a lo que es el otro.

Honestidad, finalmente.
Claro, yo no podría ser quien soy si no me reconozco con mis luces y con mis sombras. Ese es el primer paso. Hasta que yo no esté relajado conmigo mismo y me acepte y me reconozca a mí mismo como alguien interesante en mi vida, acabaremos proyectando en otras personas la responsabilidad de nuestra evolución. Y no, la responsabilidad no es de un guru, ni de un profesor, ni de una escuela de yoga. Ante la única persona hacia la que tengo que inclinar la cabeza es ante esa realidad profunda que hay dentro de mí como dentro de cada ser. Ahí es donde está el compromiso, la sinceridad o el aprender de tu deshonestidad.

Uno que no peca no va al cielo, no puede ir. Uno que no reconozca que ha sido orgulloso, violento, avaricioso, quien no se reconozca en tantas cosas que hacemos, ¿cómo va a ir más allá de eso? Eso que decimos de “más allá del ego”, ¿qué significa? ¿Negar una parte de ti? No. Es comprenderlo y decir esto que me gusta y con lo que me identifico, y esto que no me gusta y que rechazo, todo esto soy yo.

El yoga pretende trascender esa dualidad para ir a esa otra parte que es bellísima: la esencia hay en el corazón de todos los seres, la bondad. Si yo quiero ser libre en la vida, la esencia de la libertad es la felicidad, pero también es el coraje y las ganas de decir “yo puedo transformarme, aunque meta mil veces la pata en mi vida

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¿Cómo se transmite el ébola?

La alarma ha saltado en España, pero el peligro ahora es que cunda el pánico y se sobredimensione la amenaza del virus ébola. La mejor forma para calibrar el peligro es informarse lo máximo posible sobre la manera en que se transmite el ébola.

Es cierto que hay muchas incógnitas alrededor del virus, como su origen (se cree que su portador es un murciélago africano) o su cura, pero también hay muchas certezas, como éstas:

QUÉ CONTAGIA Y QUÉ NO

– El ébola sólo se contagia a través del contacto directo, no puede hacerlo por el aire. Esto quiere decir que aunque alguien tenga el virus, si no hay contacto directo conmigo, o a través de una superficie contaminada, no puedo contagiarme.

– Este contacto tiene cinco vías principales: vómitos, heces, saliva, pis o sudor. En cuanto al pis y al sudor son las vías más complicadas y para que resulten peligrosas el enfermo debe encontrarse en un fase muy avanzada.

El motivo por el que el personal sanitario toma tantas precauciones no se debe únicamente a la peligrosidad del virus, sino que éste es capaz de sobrevivir hasta 48 horas en las células enfermas.

Es decir, si una gota de sangre o un resto de saliva se queda en una sábana, no se podrá manipular sin protección por riesgo de contagio. Por ello, todos los restos de los enfermos se queman y los cuerpos de incineran.

– Los fallecidos por la enfermedad también mantienen su capacidad de contagio por el mismo motivo. Sin embargo, una persona que se haya curado del ébola no puede contagiar porque no existen los portadores del virus, y no hay ningún caso que demuestre lo contrario.

QUÉ TRATAMIENTOS EXISTEN

Hasta ahora, todas las curas son experimentales, no existe ningún tratamiento ni vacuna totalmente eficaz. De todas formas, el riesgo de mortandad por contraer el ébola ha descendido por debajo del 50% y de todos los casos de fuera de África Occidental sólo han fallecido los dos misioneros españoles, que eran los de mayor edad.

EN QUÉ MOMENTO PUEDE SER CONTAGIOSO

– El ébola no se puede diagnosticar hasta que alguno de sus síntomas sea visible (como la fiebre superior a los 38,6 grados o los vómitos y el malestar). Por eso una persona en cuarentena debe permanecer 21 bajo observación, ya que si no manifiesta ningún síntoma en ese periodo y da negativo a los análisis no está enferma.

– Durante el periodo de incubación del virus no se transmite la enfermedad, sólo se hace una vez se está enferma y se empiezan a tener síntomas.

   – El máximo tiempo que puede sobrevivir en ébola en el ser humano son siete semanas en el semen. La OMS recomienda no practicar sexo en siete semanas a todos aquellos que se hayan visto expuestos al virus de alguna forma.