Punta del Este

Es uno de los destinos top donde la jet set latina se deja caer al otro lado del charco, con permiso de Miami o la argentina Mar del Plata. Pero llegó un español, Francisco Aguilar, al que le dio por explotar los saladeros del lugar y a situar a Punta del Este en el mapa. Ese turismo se ha mantenido hasta hoy, convertida la urbe ya en coto de famosos con sello latino con aviones privados, Ferraris y su Chanel a cuestas. Se congregan en los restaurantes y bares que jalonan las dos playas principales, la Mansa y la Brava , a lo largo de las ramblas de Lorenzo Batlle y Claudio Willmen. 

La feria de artesanías de la Plaza Artigas es un clásico para comprar artículos locales, desde figuras talladas en madera a collares o cuadros. Para paladares más refinados está la calle 20,donde han plantado su pica las firmas de lujo internacionales al estilo de Louis Vuitton, Gucci y compañía. El famoso barrio de Beverly Hills también tiene su homónimo residencial aquí, sembrado de impresionantes chalets, piscinas y zonas verdes estilo pradera que parecen no tener fin. En él se encuentra el Museo Ralli, primo hermano del de Santiago de Chile, Israel o Marbella. 

El capítulo cultural en Punta del Este sigue con Pablo Atchugarry, uno de los escultores más reputados del país, caracterizado por sus imponentes trabajos en mármol de Carrara. Su obra Luz y energía se levantó para conmemorar los 100 años de la ciudad y ya se la considera un emblema de la misma. En el mismo punto pero de la Brava se encuentra la otra escultura estrella de la urbe,La Mano o Los dedos, expuesta desde 1982 y que representa a un hombre medio sepultado emergiendo a la vida. Punta del Este acoge un buen puñado más de rincones míticos como el puente ondulante que comunica con la zona de la Barra o el exclusivo puerto, donde amarran unas 400 embarcaciones, a cada cual más selecta. 

Siguiendo por la Rambla Portuaria a la altura de la calle 5 se llega al faro, en pie desde 1860 e hilado con 125 escalones. Tampoco hay que perderse la Plazoleta Gran Bretaña, donde se ubica el límite entre el Río de la Plata y el Atlántico. Otra excursión interesante desde Punta del Este es a la Isla de Gorriti, en plena Bahía de Maldonado y antiguo refugio bucanero a comienzos del siglo XVI.No en vano, se fijó en el estilo arquitectónico de la Costa Azul francesa y lo copió. 

Al paseo marítimo lo llamó la Rambla de los Argentinos porque con el dinero de estos turistas comenzó a construir su ciudad ideal. 

FacebookTwitterGoogle+Compartir

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.