En Maldonado, 80% de los policías no son oriundos del departamento

Posted on 02 marzo 2013 by monica

Advierte que viajes desde otros lugares desgastan a los policías

Aunque el policía que se suicidó esta semana en la comisaría del balneario Solís, en Maldonado, dejó una carta atribuyendo la decisión de quitarse la vida a problemas sentimentales, sus compañeros  no dudan de que el caso esconde una problemática más profunda común a decenas de jóvenes funcionarios que trabajan en la Jefatura de Maldonado pero son oriundos de otros departamentos.

En su mayoría se trata de policías de departamentos vecinos como Lavalleja, Rocha y Treinta y Tres –aunque también del resto del país– que se trasladan a Maldonado aprovechando las facilidades que existen para ingresar en esa jurisdicción a la  Policía.

Es que en Maldonado se producen más cantidad de vacantes que en esos departamentos limítrofes y además no se llenan con personas ya residentes, más inclinadas a ser absorbidas por el mercado laboral del sector turístico.

De esa forma, los jóvenes “foráneos” ingresan a la Policía de Maldonado y se desarraigan de sus lugares de origen sin contención familiar. Incluso muchos de ellos duermen en las propias comisarías. En otros casos continúan residiendo en los departamentos vecinos desde donde se trasladan a diario, acumulando desgaste físico y emocional, dedicando bastante más de las dos terceras partes del día al trabajo y a los ómnibus de línea en los que deben viajar parados.

Hay 12 policías que viajan desde Treinta y Tres hasta Maldonado, dijo a El Observador Fabián de Mello, del sindicato policial de la Jefatura de Treinta y Tres.

La problemática no es de ahora, aunque dirigentes sindicales aseguraron a El Observador se ha agudizado en los últimos años, producto del crecimiento de la actividad de la construcción.

“Cualquier albañil saca un sueldo bastante mejor que el del un agente recién ingresado, y sin el estrés que se requiere para ser policía acá en Maldonado, donde la cosa está brava en serio. Y entonces el tipo que vive aquí no duda un minuto y no se le pasa por la cabeza ingresar a la Policía”, explicó a El Observador Alejandro Peláez, presidente de la Unión de Policías de Maldonado (Unipolma), uno de los dos sindicatos que funcionan en el departamento.

Como contrapartida, el dirigente gremial de Treinta y Tres dijo que en su departamento son escasos los llamados para llenar vacantes, y cuando ello se produce “se anotan 300 aspirantes para 15 puestos. Por eso es que van a Maldonado. Hacen el curso allá y se quedan a vivir muchas veces en las propias comisarías mientras esperan alguna vez una permuta para regresar al pago”, dijo.

Consultado por El Observador, el jefe de Policía de Maldonado, Pedro Balbis, prefirió no dar las cifras de funcionarios policiales de otros departamentos que revisten en su jefatura. “Es un tema reservado”, dijo.

Pero tanto Peláez como el presidente de la otra gremial –el Sindicato Policial de Maldonado (Sipolma)-, Raúl Pereira, aseguraron que más del 80% de los 1.100 funcionarios no son originarios del departamento.

De hecho, según confiaron a El Observador fuentes policiales, en uno de los turnos de la comisaría de Aiguá (al norte de Maldonado y en la frontera con Lavalleja) no hay un solo funcionario oriundo del lugar.

Lo mismo pasa en las seccionales rurales 8ª y 9ª, cercanas a Lavalleja y Rocha. Incluso en San Carlos, la segunda ciudad más poblada después de la capital departamental, en el turno de la noche solo queda un efectivo nacido y criado en la misma ciudad. De siete funcionarios, solo uno es carolino.

“Los gurises ingresan, les dan el patrullero y no saben ni las calles y menos de conocer a los pichis”, destacó al respecto un alto elobservador.com.uy

 

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