Festival Medio y Medio

Posted on 05 enero 2013 by monica

Charla con el argentino Leandro Quiroga, hacedor del Festival Medio y Medio, un espacio de arte clave en Punta Ballena.

“Gracias por invitarme a ser feliz”, le susurró el albino brasileño Hermeto Pascoal a Leandro Quiroga Ferreres. La revelación fue hace un par de años, cuando el gran músico de barba blanca terminaba su recital en Medio y Medio, ese búnker de placer, ese paraíso musical y gastronómico enclavado en la playa Portezuelo de Punta Ballena, a 18 kms de Punta del Este.

El argentino Quiroga Ferreres, de 35 años, es el director artístico de Medio y Medio, la cabeza visible y mediática de este espacio de colección, que lleva 17 años de permanencia, con una agenda musical envidiable. Aquí tocaron el Flaco Spinetta, Rubén Rada, Fito Páez, León Gieco, Chico Cesar, Luis Salinas y el mencionado Hermeto… Y a partir del viernes se larga la termporada fuerte con Kevin Johansen, Jorge Drexler, Jaime Roos, el Chango Spasiuk y Skay Beilinson, quienes conforman el seleccionado que desfilará por el Escenario Parque (con capacidad para 300 personas), anfiteatro que da espaldas a la playa, que está ahí nomás, a setenta pasos de distancia. “En dos meses logramos una programación que no tiene Montevideo en todo el año”, afirma sin ínfulas el argentino que desde hace unos meses dejó su Campana natal para convertirse en un habitué más de estas playas.

Orgulloso de este ámbito sólo para melómanos y exigentes comensales, Leandro define a Medio y Medio como un lugar que sorprende a cada paso, dando más de lo que aparenta ser. “Creo que es una mezcla rara de cantina porteña, club de jazz neoyorquino, reducto de gafieira carioca y bistró parisino. Pero a la vez es un club social, un negocio familiar”. Busca redondear la idea: “Yo viví un tiempo en Nueva York y me la pasaba dentro de clubes como el Blue Note y el Village Vanguard. Creo que intenté replicar ese espíritu de calidad artística e intimidad en mi boliche, en un contexto que tenga la mayor mística posible”. Un negocio familiar que tiene a su mamá Graciela Ferreres, encargada de manjares de colección y a su papá Lupa, como anfitrión de la casa y responsable de todo lo administrativo. “Ellos son dos patas fundamentales”.

Leandro hace hincapié en que muchos de los músicos vuelven una y otra vez. “¿Será por la comida?”. Y no lo hacen por la cuestión económica, “nosotros no podemos pagarles los cachets a los que están acostumbrados, por eso no nos cansamos de agradecer ante cada gesto de un nuevo artista con intenciones de venir. Seguramente el prestigio de la sala, sumado a los cuidados profesionales y humanos ayudan a que puedan estar casi todos los que nos hemos propuesto programar”, concluye.

Así es la onda de Medio y Medio, un oasis estival que dejó de ser un “tapado” para erigirse en un referente clave de la geografía de Punta.

larazon.com.ar

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