Según BID, eléctricidad uruguaya es la más cara de América del Sur

Posted on 18 octubre 2013 by monica

Un informe elaborado por el Fondo Multilateral de Inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Bloomberg New Energy Finance concluyó que los consumidores minoristas de Uruguay pagan la tarifa eléctrica más cara de América del Sur y la cuarta más elevada entre 26 países relevados en la región y el Caribe

Según el estudio, el promedio es de US$ 0,26 por kilovatio/hora (kWh). A su vez, los clientes mayoristas pagan los segundos precios más altos de la región, con un promedio de US$ 208 por megavatio/hora (MWh).

El documento señaló que en este contexto de precios altos, a los grandes consumidores les pueden resultar atractivos los contratos energéticos bilaterales para proyectos de energía renovable a escala comercial, mientras que los minoristas pueden aprovechar las políticas de medición neta para instalar soluciones a pequeña escala.

Por otra parte, Uruguay se posicionó sexto entre 26 países de la región y mejoró cuatro lugares con respecto al año pasado en el “Climascopio 2013 sobre nuevas fronteras para las inversiones de energía de bajas emisiones de carbono en América Latina y el Caribe”.

El documento explicó que Uruguay, a pesar de ser uno de los países más pequeños de América del Sur, tiene 304 megavatios (MW) de energía limpia instalada, lo que representa el 11% del total de 2,8 gigavatios (GW). Se indicó que el país se propone alcanzar una cuota de 15% de energías renovables para 2015 y todo parece indicar que se cumplirá con ese objetivo, ya que Uruguay se convirtió “en un mercado dinámico en el sector de la energía eólica”.

El informe sostuvo que se prevé que en los próximos años Uruguay aumente en “forma significativa” la capacidad y las inversiones en las energías renovables.

Para establecer el ranking el informe toma en cuenta cuatro aspectos. El más relevante es el marco actual de políticas, la estructura del mercado energético, el nivel de capacidad instalada de energía limpia en la red y el tamaño del mercado.

Después se ubica la inversión en energía limpia y créditos a proyectos relativos al cambio climático, seguido por los negocios de bajas emisiones de carbono y cadenas de valor de energía limpia y las condiciones para los proyectos de compensación de emisiones de carbono y acciones corporativas hacia la mitigación de esas emisiones.

fuente el pais

FacebookTwitterGoogle+Compartir

Leave a Reply