La esencia de la Astrología

Fernando Ruiz, Astrólogo, antiguo residente de Maldonado, actualmente radicado en España, nos envia estas lineas, adelanto de su libro La Esencia de la Astrología, para puntadelestealdia.

Tantos años atrapado entre los astros y parece que fue ayer cuando empecé a descubrir el camino interminable del misterio insondable de las fuerzas estela-res.

Cosas de los tiempos y de las nebulosas del alma, que encienden el profundo fuego de las Incógnitas divinas, que yacen dormidas en el regazo de un hada extasiada en el confín del paraíso del universo. En su mano estaba

LA ESENCIA DE LA ASTROLOGÍA
La astrología no es psicología, pero sabe de psicología y nos guía. La astrología no es medicina, pero tiene su rama de medicina. La astrología no es política, pero nos orienta en ella. La astrología está por encima de las grandes ciencias y no está reco-nocida de la manera que se merece. La astrología no es historia, pero nos ayuda a estudiar la historia. Nos ayuda a descubrir lo profundo y misterioso que se esconde en las profundidades de la personalidad, como traumas y conflictos. Ayuda a predecir eventos.
En la historia, por ejemplo, se pone en duda el año de la muerte de Jesús, no se sabe si fue el 30 o 33 de nuestra era, pero si leemos las escrituras vemos que fue un viernes y que el cielo se oscureció a las 3 p.m. Si estudiamos las cartas es fácil ver que en el año 33 hubo un eclipse de Luna a las 3 p.m. Esto confirma lo que dicen las
escrituras.
La astrología ayuda a los psicólogos en sus terapias. La astrología psicológica está muy de moda en los países del norte y se ha descuidado la clásica, que es muy rica pero se subestima. Creyendo ofrecer un enfoque científico se obvian las dignidades y demás reglas básicas desaprovechando lo profundo que encierran las enseñanzas clásicas. Es ahora el momento del nuevo auge de la astrología clásica, para entender mejor lo que dice, para no inventar regencias y dignidades y relacionarlas con cualquier pedrusco que gira en el firmamento, para comprender que la astrología es una ciencia sagrada heredada de los dioses.
Existe una sabiduría colectiva, que en parapsicología se denomina psi-gamma. Es la conexión del hombre con los contenidos universales, incluyendo el tiempo pasado y futuro. De esta manera se explican las videncias y visiones del futuro y del pasado. Este conocimiento es compartido en diferentes culturas y lo usan chamanes de todo el mundo. Estos, a través del trance inducido de formas diferentes, conectan con la sabiduría universal que les revela allí el camino a seguir. A veces, con bailes tribales, girando y girando, otras, con tambores o con cantos, y muchas otras, con plantas de poder. Este tipo de conocimiento lo he visto personalmente en chamanes de Amazonas, en santeros y Babalawos, obteniendo respuestas exactas a sus preguntas.
El libro de Mircea Eliade, El chamanismo y las técnicas arcaicas del éxtasis, nos explica cómo estas técnicas fueron usadas por los chamanes siberianos, tibetanos, europeos y de la América precolombina.
Cada región de la tierra tiene sus plantas de poder: en Inglaterra y en otros países, los hongos mágicos; el peyote, en México; la ayahuasca o yagé en Amazonas; el cactus San Pedro, en Bolivia y Perú.
El conocimiento de la astrología y los principios esotéricos nos fueron legados por los sabios antiguos, que a través de su observación y conocimiento, lo experimentaron durante miles de años. Las civilizaciones de los atlantes, de Lemuria, incas, mayas, egipcios, babilonios, chinos, hindúes y de toda la tierra son ejemplo de por qué no podemos subestimar ese conocimiento. Lo mismo ocurre con de los Rapa Nui de La Isla de Pascua, cuya explicación científica es para reírse, teniendo en cuenta, si lo conoces como yo, el terreno volcánico que dificulta el traslado de estas colosales figuras que se supone que las colocaron sobre troncos, arrastrándolas varios kilómetros sobre dicho terreno y poniéndoles después una gigantesca piedra de otro color en la cabeza. Resulta más fácil aceptar la leyenda que afirma que estos gigantes de piedra caminaron hasta la costa solos. Pero otra teoría ronda por mi mente, y es que es posible que la isla Rapa Nui fuera una parte del continente hundido y que este continente fuera protegido por los gigantes, los mismos de los que habla la Biblia, y que estas construcciones fueran llevadas por ellos a la costa y colocadas allí para que los enemigos los vieran desde lejos y no se acercaran.

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