El Mundo cada vez más líquido: todo fluye, nada permanece, todo lo que existe está condenado a cambiar y que nada perdura eternamente.

El Sociólogo y filósofo Polaco Zygmunt Bauman, adopta el concepto de “liquidez” como una alegoría de la naturaleza, que representa además una nueva fase de la historia humana. El término de modernidad líquida a los tiempos actuales, se basa en los conceptos de fluidez, cambio, flexibilidad, adaptación. Lo líquido no se fija en el espacio ni se ata al tiempo, se desplaza con facilidad, no es posible detenerlo fácilmente.  La liquidez, es la metáfora que intenta demostrar la inconsistencia de los humanos en diferentes ámbitos.

En el pasado nos encontrábamos en una sociedad resistente a los cambios, era un mundo más sólido, predecible, controlable, donde premiaba la seguridad, contenidos y valores. Este Mundo empezó a “derretirse”, convirtiéndose en más maleable, donde  la movilidad, incertidumbre y relatividad de valores es lo que más se vive. Esta sociedad moderna líquida donde las condiciones de actuación de sus miembros cambian antes de que las formas puedan consolidarse en unos hábitos y en una rutina determinada.

Años atrás, las personas Vivian siguiendo los patrones establecidos para tomar decisiones en su vida, en cambio en la realidad líquida existe una ruptura con las instituciones y las estructuras fijadas, las personas ya han conseguido desprenderse de los patrones y las estructuras, y cada puede crear su propio molde para determinar sus decisiones y forma de vida.

A diferencia de los sólidos, elementos perdurables, con forma definida y fija, los líquidos sufren continuos cambios y no conservan con facilidad su forma, fluyen libres por donde quieran, pero siempre de manera momentánea no se atan de ninguna forma al espacio ni al tiempo. La liquidez es por tanto, una clara representación de nuestra realidad actual. En la vida todas las cosas fluyen, se desplazan, se desbordan, siempre por un periodo de tiempo limitado y sin ocupar un espacio concreto y definido. Ya nos encontramos inmersos en circunstancias cada vez más líquidas, con una sociedad liquida, educación liquida, trabajo líquido, etc.  

La revolución digital provocada por los grandes avances en computación y las tecnologías de la comunicación en la segunda mitad del siglo XX dio lugar a lo que hoy conocemos como era de la información, una etapa que se caracteriza por el cambio continuo. Todo cambia constantemente de forma lo que nos exige a los humanos a ser flexibles y versátiles para hacer frente a los diferentes desafíos y mutaciones de la sociedad a lo largo de los próximos años.

Una vida líquida se caracteriza por:

  • no mantener un rumbo determinado, desplazarse con facilidad, no conservar mucho tiempo la misma forma.  
  • la única certeza es la certeza de la incertidumbre. 
  • a intentar, una y otra vez y siempre de forma inconclusa principal preocupación es no perder el tren de la actualización ante los rápidos cambios que se producen en nuestro alrededor y no quedar aparcados por obsoletos. 
  • personas ágiles, ligeras y volátiles
  • la novedad como una buena noticia
  • se busca el beneficio inmediato
  • individualidad, singularidad, autenticidad, ser fiel a uno mismo, ser el yo real.
  • personas que fluyen al estar sometidas a continuas transformaciones.
  • no aceptar las cosas como son y cambiarlas por algo mejor.
  • sin ataduras, ni el en amor ni en nuestra forma de vida.
  • ciudadanos del mundo, atreverse a salir de los límites geográficos de origen y ser testigos de realidades distintas.
  • no existe el llamado trabajo de nuestra vida. Los empleos son cambiantes y el mercado laboral se renueva constantemente.

El ámbito laboral es uno de las áreas más afectados en esta modernidad que fluye de forma inestable. Ante este nuevo panorama de vida podemos observar los cambios que acontecen en nuestro alrededor para ser cada vez más conscientes de lo que vaya sucediendo, informarnos sobre las tendencias, los especialistas en cada materia y sobre todo comenzar a salir de nuestra zona de confort y aventurarnos al cambio. 

Por Ana Teyza

FacebookTwitterGoogle+Compartir

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.