– MI PELO – Que tu edad no condicione tu corte de pelo

Por Susanne Collins (dpa)

BERLÍN (dpa) –  La generación actual de jubilados muy activos quiere estar tan a la moda como los más jóvenes, y no hay nada que lo impida, siempre y cuando se tenga en cuenta el cuidado especial que necesita el pelo con canas.

“Las abuelas con la permanente forman parte del pasado. Las jubiladas activas y modernas ya no llevan ese tipo de peinado”, asegura Barbara Psoch, de una asociación alemana de estilistas. “El pelo liso y tipo melena hace mucho más joven”.

“Hace 30 años muchas señoras mayores se hacían la permanente”, señala el peluquero Franz-Josef Küveler. Hoy en cambio sólo preguntan por ella entre un tres a un cuatro por ciento de las clientas.

Es cierto que vuelve a estar de moda un pelo con permanente, pero “con las ondas mucho más suaves, ligeras y naturales que antes”, explica. Nada que ver con los rulos pequeños y fijos como “de estatua” de antes.

Los cortes modernos también les van a los hombres mayores, dice convencida la estilista Erika Wahlbrink. “Un buen peinado es aquel con el que la persona se siente cómoda. Cada quien puede elegir un corte de última moda o uno clásico. La edad no tiene nada que ver”.

Sin embargo, a mayor edad ella recomienda que se sea menos vanguardista. Las líneas blandas que hacen más suaves las facciones son muy positivas y el pelo de las mujeres puede estar algo más largo.

“Únicamente se recomienda un peinado muy corto que quede bien con sólo secarlo con el secador cuando ya no hay fuerza física para cuidarse el cabello o peinarse uno mismo”, considera Wahlbrink.

Lo que sí cambia son los cuidados del cabello más joven y del que tiene más años. A partir de los 25 años el pelo va perdiendo elasticidad y cambia el cuero cabelludo. Además, suele cargarse más de forma electrostática. Para ello hay que usar productos y champúes específicos que ayudan a cuidarlo.

A partir de los 40 se recomienda un champú especial con aminoácidos y agentes tensoactivos con azúcares que normaliza el cuero cabelludo y restablece el llamado film hidrolipídico, que es el que mantiene equilibrada e hidratada la piel.

“Los polisacáridos de la planta del guar facilitan el peinado y la suavidad del pelo”, señala Wahlbrink. “Con la menopausia la grasa del ácido láctico puede reducir las irritaciones y tener efectos de un suave desodorante”.

Los cabellos más envejecidos necesitan además mayor humedad. Máscaras y aerosoles con algún polímero de tratamiento pueden mejorar la estructura de la piel y el cabello.

También a la hora de teñirse hay consejos prácticos. “El peor error que puede cometer una mujer mayor es elegir un tono demasiado oscuro. Porque subraya de forma innecesaria las arrugas”, destaca la estilista Psoch.

Ella recomienda que, cuando el pelo ya contenga muchos tonos blancos, se elija un rubio delicado que aporte luz.

También hay trucos para que no se noten tanto las raíces. “Las raíces blancas con un pelo oscuro cortado en capas o de melena son antiestéticas. Una buena solución es hacerse mechas más claras”, aconseja.

Pero las canas no tienen por qué ser consideradas una mácula a ocultar, opina Erika Wahlbrink: “No afecta a la salud teñirse el pelo hasta edad avanzada, pero a quien le gusten sus canas, debe llevarlas con orgullo”.

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