Tag Archive | "yoga"

Qué es Ashtanga Yoga?

Tags: , , , , ,

Qué es Ashtanga Yoga?

Posted on 05 diciembre 2014 by monica

Ashtanga Vinyasa Yoga es una forma de yoga dinámico. Se diferencia del hatha yoga por la práctica del vinyasa. Vinyasa significa literalmente sistema de movimientos y respiración sincronizados. Y estos movimientos son los que encadenan una postura con la otra. Cada postura está meticulosamente diseñada con un número determinado de movimientos y respiración de manera que un alumno avanzado enlazará las postura siguiendo fielmente el ritmo de respiraciones y movimientos. La secuencia de posturas siempre será la misma y el alumno irá añadiendo posturas a medida que su práctica progresa. Aparte del sistema de vinyasa otros elementos serán determinantes para la práctica: la respiración Ujjayi (pranayama), las bandas (cierres energéticos), el dristi (miradas) ayudan al practicante a concentrar y aumentar la energía a lo largo de la práctica.

La Respiración Ujjayi se obtiene al contraer suavemente la glotis (un pequeño músculo a la altura de la tráquea) que provoca una respiración sonora, lenta y regular. Es un elemento esencial durante toda la práctica. Al escuchar el sonido de nuestra respiración nuestra mente se va calmando y relajando.

Las Bandas son contracciones musculares que provocan un control de la energía. Mula Banda, a la altura del coxis, consiste en contraer los esfínteres anales y Uddyana Banda es una contracción abdominal. También está Jalandara Banda a la altura de la garganta que se practica durante algunos pranayamas (ejercicios respiratorios). Al realizar las bandas estamos aumentando nuestra concentración y controlando la energía.

El Dristi (“mirada” en sánscrito) consiste en focalizar totalmente la mirada durante toda la duración de la postura. Cada postura tiene su dristi y esta concentración total de la mirada nos conduce a la meditación. También aumenta nuestra capacidad de concentración y tonifica nuestros músculos oculares siendo muy beneficioso para algunos problemas de vista.
A través de estos tres elementos, la respiración ujjayi, las bandas o control de los centros energéticos y el dristi o concentración a través de la mirada vamos a aumentar nuestra capacidad de concentración durante toda la práctica y vamos a aprender a controlar nuestra energía. Nos damos cuenta, a través de la práctica, que si no estamos muy concentrados es muy difícil realizar las posturas.

El Ashtanga Yoga practicado con una correcta respiración purifica el cuerpo físico, mental y emocional. A través del cuerpo accedemos a nuestros bloqueos emocionales tomando conciencia de ellos y también tomamos conciencia de nuestros procesos mentales aprendiendo a observarlos desde el desapego, sin identificarnos con ellos.
La Primera Serie (de asanas) de Ashtanga se llama también Yoga Chikitsa que significa terapia de yoga. Realizar esta práctica con asiduidad no sólo cura el cuerpo físico pero también el espíritu. Permite desarrollar e intensificar la concentración, controlando y purificando el pensamiento. Patanjali, el gran sabio que estructuró y recopiló todo el conocimiento del yoga en los Yoga Sutras habla de esta estrecha relación entre yoga y mente: “yogaha citta vritti nirodaha”, con el yoga cesan las fluctuaciones de la mente.
A partir de entonces ya no estamos dominados por los dilemas y los conflictos. El yoga nos conduce a un estado mental más alerta, sereno y consciente. Dejamos de ser víctimas de nuestros procesos mentales y emocionales para cultivar un mayor dominio de nuestra mente. Al ganar dominio también ganamos libertad.

Ashtanga Yoga – Los ocho pasos

Patanjali, el gran yogui y sabio que vivió entre 500 y 200 años antes de Cristo, recopiló el conocimiento del yoga el unos sutras. En este texto Patanjali define el ashtanga yoga como el camino hacia la autorrealización del ser.
Ashtanga en sánscrito significa ocho ramas o pasos y yoga tiene muchos significados pero los dos más importantes son: unión y camino. El yoga lleva a la unión cuerpo, mente y espíritu. Cuando interiormente conectamos con nuestra esencia más profunda conseguimos que se desvanezca la dualidad y conectamos con el sí mismo. Es esa sensación de unidad que nos permite entrar en conexión. El segundo significado se refiere al camino para llegar a esa unión.

Iniciarse en el camino del ashtanga yoga supone practicar las ocho ramas.
Estas son:

1.- Yama: códigos morales
2.- Niyama: purificación personal
3.- Asana: posturas o práctica física
4.- Pranayama: control del prana a través de la respiración
5.- Pratyahara: retraer los sentidos de los objetos externos para iniciar la interiorización.
6.- Dharana: concentración mental
7.- Dhyana: meditación
8.- Samadhi: contemplación o unión total del ser con Dios

Los yamas y niyamas son considerados como los pilares o la base de esta realización personal pero muchas veces son imposibles de realizar para un occidental si no ha seguido desde pequeño una educación filosófica o religiosa.
Por ello, Sri. K. Pattabhi Jois recomienda empezar por la práctica de asanas para purificar el cuerpo y la mente, adquirir claridad mental.

Los yamas se pueden dividir en:
Ahimsa (no violencia)
Satya (decir la verdad)
Asteya (no robar)
Brahmacharya (continencia)
Aparigraha (desapego)

Los Niyamas se refieren más a una purificación personal:
Saucha (purificación del cuerpo)
Santosha (contento)
Tapas (disciplina)
Swadhyaya (estudio de textos filosóficos)
Ishwarapranidhana (devoción)

Asanas

En ashtanga yoga existen 3 series de asanas. La serie primera Yoga Chikitsa, desintoxica el cuerpo físico, alinea la columna verteral y purifica el cuerpo. La serie intermedia (nadi shodhana) purifica el sistema nervioso desbloqueando los canales de energía (nadis) y haciendo que la energía fluya libremente por el shushumna nadi (espina dorsal) y la serie avanzada Sthira Bhaga (subdividida en A-B-C-D) trabaja la fuerza y la resistencia.

De todos modos, desde el primer día de práctica podemos sentir como la práctica de asanas influye en nuestro sistema nervioso, en nuestra fuerza mental (concentración) y en nuestro estado de consciencia. Nuestra respiración se alarga y profundiza, nuestra concentración aumenta y poco a poco vamos adquiriendo un estado de paz interior no experimentado anteriormente. Los otros cinco pasos de ashtanga yoga van apareciendo poco a poco con el tiempo.

La paciencia es un elemento muy importante en la práctica del yoga. Es más importante haber iniciado el camino que estar más o menos cerca de la meta ya que la ambición de progresar nos aleja de la meta o de la realización del ser. Podríamos decir que la meta (si hay meta alguna) sería el ser conscientes del momento presente que vivimos en el día a día. La obsesión por progresar en la práctica de asanas nos aleja de la esencia del yoga porque tensa el cuerpo. He visto a mucha gente tener lesiones por desear avanzar demasiado rápido. Por ello me parece importante que un principiante lo tenga presente desde un principio.
El cuerpo es lento y hay que respetar su ritmo. Conocer y respetar el cuerpo es más difícil de lo que parece. Solo lo conoces cuando trasciendes el cuerpo físico y accedes a la energía pránica; sólo entonces, con humildad, aprendes a respetarlo.
Por ello creo que la paciencia y la humildad son quizás las cualidades más importantes en el camino del yoga.
Pattabhi Jois siempre dice “do your practice and all is coming” que se puede traducir por “practica que todo llegará”. El aconseja practicar con constancia y perseverancia y los resultados llegan en un 100% de los casos.
En efecto, toda la gente que he conocido que se ha iniciado al ashtanga me ha comentado lo mismo: “Mi vida ha cambiado desde que he comenzado esta práctica”.

fuente-ashtangayogabcn

FacebookTwitterGoogle+Compartir

Comments (1)

Entrevista Swami Satyananda Saraswati: “El ser humano aspira a comprenderse”

Tags: , , , , , ,

Entrevista Swami Satyananda Saraswati: “El ser humano aspira a comprenderse”

Posted on 30 noviembre 2014 by monica

Swami Satyananda Saraswati (Barcelona, 1955) ha vivido tres décadas en la India. Conoce a fondo la tradición hindú, especialmente el Advaita Vedanta, el shivaísmo de Cachemira y la filosofía del yoga.

En 1976 conoce a Swami Muktananda, que lo iniciará en el camino de la meditación. En 1982 recibe los votos como renunciante (sannyasa) de la orden de Sri Shankara. Se establece a los pies de la montaña de Arunachala en compañía de discípulos directos de Sri Ramana Maharshi. Estudia sánscrito en Pondicherry y Benarés. Más tarde, en Thapovanam (Tamil Nadu), se adentra en la contemplación de las Upanishads bajo la guía de Swami Nityananda Giri.

Actualmente reside en Cataluña, donde imparte enseñanzas sobre el hinduismo desde hace tres años. Ha editado la obra colectiva Mística medieval hindú (Trotta, 2003) y es autor de varias contribuciones a obras de temática índica. Es fundador e impulsor de Advaitavidya, una asociación dedicada a la práctica, la contemplación y el estudio de la tradición hindú.

Ha condensado su gran conocimiento sobre el hinduismo en un gran libro, El hinduismo, editado por Fragmenta y presentado hace pocos días en Madrid en su versión en castellano.

¿Qué puede aportar el conocimiento del hinduismo en profundidad a los hombres y mujeres occidentales?
El conocimiento en sí puede aportar bienestar y una paz mental, pero si este conocimiento se convierte en práctica y en transformación interna, puede llevar a otra forma de vivir completamente distinta. Porque la causante de nuestros problemas es la mente; si vamos conociendo esa mente y al “observador de la mente”, que está libre de movimientos mentales, y nos vamos identificando con esa esencia, toda nuestra forma de comprender la vida, a nosotros mismos y a los otros cambia, y vamos a vivir mucho más armonizados.

Cuando se planteó escribir el libro El hinduismo, ¿cuál fue su objetivo?
El objetivo es presentar una introducción al Dharma hindú, al hinduismo, basado en sus fuentes, que fuera rigurosa y a la vez sencilla y que recogiese lo esencial. El hinduismo védico, sus textos fundamentales, sus conceptos más fundamentales, están cubiertos. Hay cosas que no han entrado, como el hinduismo moderno o las deidades, porque el libro sería mucho más amplio, pero la base del hinduismo está aquí.

La base es eminentemente filosófica…
Filosófica pero tal y como se entendía la filosofía en el mundo greco-romano, como un camino de transformación interior, de muerte y renacer interior, no sólo de filosofía mental. El hinduismo y toda la tradición oriental no trata de acumular conocimientos, que eso nos ayuda muy poco, sino de transformarnos.

En Occidente, todo aquello que suena a religión no está en su mejor momento. ¿Cómo acercarnos más a toda una forma de pensar, como es el hinduismo, que va más allá de lo religioso? ¿Cómo se puede explicar a la gente superando esos prejuicios?
Lo primero es no dejarse contaminar por las ideologías predominantes, y lo segundo, reconocer nuestras propias raíces, las raíces filosóficas de la antigua Grecia, esa variedad de filósofos, de sistemas, de compresiones del cosmos; esas indagaciones, esas tradiciones mistéricas o de los dioses, o más allá de los dioses, y puramente filosóficas y de observación. Eso está en nosotros, puede haber quedado oscurecido pero está aquí. El ser humano aspira a comprenderse; hay una parte infinita en nuestro corazón que quiere reencontrarse. Por eso nada que sea finito nos va a hacer nunca felices, porque necesitamos esa plenitud.

¿Cómo engarza el yoga en su libro?
En el libro engarza en el capítulo de los caminos, los margas. Una vez expresados los Vedas, los Upanishads, los textos fundamentales, la filosofía fundamental, ¿cómo se convierte esto en transformación? Pues siguiendo un camino y siguiendo las pautas que te llevan a la transformación. De ahí viene toda una antigua tradición de maestros, desde los rishis hasta la actualidad, que el hinduismo afortunadamente ha mantenido. Es una tradición viva; aún hay muchos maestros que te enseñan prácticas milenarias que hace más de cinco mil años te enseñaban de igual modo. Hay una fuente de transmisión, un canal muy poderoso y antiguo.

Un canal de transmisión que sigue vivo aunque muy adaptado en Occidente…
Ciertos maestros lo han adaptado a Occidente, otros lo han adaptado muy poco a Occidente, otros han decidido no viajar a Occidente. Pero tiene que ver con esta inquietud del que se busca a sí mismo.

Y usted personalmente ¿recomienda seguir un camino más adaptado, menos adaptado, más tradicional, menos tradicional? ¿O no tiene importancia esto?
Cada uno debe encontrar el camino según sus predisposiciones, su mentalidad. Considero que el camino tradicional tiene una fuerza, y no es que queramos adaptar esta verdad milenaria a las concepciones de nuestra mente, sino que nuestra mente debería ser capaz de trascender ciertos conceptos para entender esa verdad tan prístina, tan antigua, que sigue siendo válida hoy día. El ser humano no ha cambiado; han cambiado sus condicionamientos, pero esta búsqueda por lo infinito, por lo eterno, sigue presente. Leemos conversaciones en las Upanishads que podrían tener lugar hoy mismo.

¿Qué valores destaca del hinduismo, aparte del autoconocimiento, que pueden ayudar en la vida actual?
El autoconocimiento hace que te aceptes a ti mismo, que reconozcas esta parte trascendente en ti y también esta parte relativa, que te ames como personaje relativo y también como luz de este infinito y, que veas lo mismo en los demás. Que veas su parte relativa y esta luz de la conciencia que está en el corazón de todos. Esto llevaría de forma natural y sin forzar al amor, a la compasión, a la solidaridad, a otra forma de sociedad donde la usura o muchas cosas que se han normalizado no existirían, porque veríamos esta divinidad en el corazón del otro.

¿Le parece válido el yoga tal y como se enseña aquí en Occidente? Transmisión no individual, ausencia de guru… 
Se refiere usted al hatha yoga o el yoga físico, ¿no? Es un principio; alguien puede ir a una clase de yoga porque le duela la espalda, no quiere reconocer su infinitud, sino que le duele la espalda. Si el profesor es afín a la tradición y al conocimiento del yoga, poco a poco hará que esta persona no sólo solucione seguramente su dolor de espalda sino que vaya entrando en espacios de no pensamiento donde se sienta pleno y vaya descubriendo algo muy grande en sí. El fin del hatha yoga es el samadhi, la absorción en la realidad, no mejorar la espalda ni tener un cuerpo muy bello, por eso un buen profesor debe de ser un medio que a través de las clases te lleve a aspirar a algo más, sobre todo que te muestre que dentro de ti hay un tesoro, una inmensa luz que puedes descubrir.

¿Cómo decide, después de tantos años viviendo a India, volver a Barcelona?
No decidí nada en realidad. Hace cuatro años fui a Barcelona y no surgió la necesidad de regresar a India; me sentía bien aquí. Se fue creando un grupo de personas interesadas en aprender y me sentí muy bien enseñando, pensé que había llegado ese momento porque fue muy natural. Aunque sigo haciendo mis escapadas a la India.

fuente yogaenred

Comments (0)

Ayurveda, medicina occidental, medicina china y yoga

Tags: , , , , , , , , , ,

Ayurveda, medicina occidental, medicina china y yoga

Posted on 27 octubre 2014 by monica

Tanto la Medicina Tradicional China (MTC) como el Ayurveda, son dos medicinas tradicionales reconocidas por la Organización Mundial de la Salud. ¿Mejores que la occidental? ¿Complementarias? Escribe Pilar Luna.

 

La único complementario en la enfermedad debe ser la búsqueda de la salud, o en su defecto, la forma de conseguir el mejor estado posible. Tanto el Ayurveda como la Medicina Tradicional China, provienen de dos países muy poblados, con economías emergentes, pero hoy por hoy incapaces de cubrir la salud de toda su población, criterios que también la OMS tiene en cuenta en el momento de su reconocimiento.

Estos países, al mismo tiempo, poseen una herencia cultural y unos medios suficientes que han permitido mantener y defender sus medicinas y exportarlas al mundo entero, siendo también una fuente considerable de ingresos, como lo es la industria farmacéutica para algunos países de occidente: Alemania o EEUU.

Más allá de estas consideraciones económicas (importantes a la hora del análisis), como médico (de aquí y de allí, gracias a dios) considero que todo lo que beneficie al ser humano en su conjunto debe ser empleado, una vez se haya estudiado y analizado a la luz de la razón y de la ciencia, sin que el interés económico sea la causa de la decisión… Queda aún mucho para ello.

Lo que es común y lo que no

La medicina científica, en el momento actual, atiende por separado el cuerpo y la mente. La medicina tradicional china (MTC) concibe que en cada una de nuestras células hay cuerpo y mente, sabe que el hígado mal equilibrado en plétora produce cólera y que la cólera termina por lesionar la energía hepática. El Ayurveda va más allá y habla de cuerpo, mente y espíritu, un espíritu que es una energía eterna y se plantea mantener la salud el máximo de tiempo posible, para que ese espíritu tenga tiempo de vivir y crecer antes de dejar este cuerpo, pudiendo realizar lo que ha venido a hacer.

En Occidente, el hombre sigue ocupando el centro de Universo y tanto el macrocosmos como el microcosmos están a su disposición para su uso. En la MTC el hombre reproduce dentro el mismo orden que existe fuera. Sin un equilibrio entre macro y microcosmos, la salud no es posible. En el Ayurveda el macrocosmos y el microcosmos deben mantener un equilibrio para poder alcanzar la liberación.

La finalidad de la medicina occidental es luchar contra la enfermedad; en la MTC la finalidad es lograr una armonía dentro y fuera; en el Ayurveda la finalidad es espiritual: conseguir la liberación.

Los medios de tratamiento tienen también cosas comunes (principios químicos para conseguir la salud provenientes de fármacos o de plantas) y patrones de vida saludables incluyendo: alimentación y ejercicio (desde el gimnasio, al Qi kung o el yoga), técnicas antiestrés (coaching, armonía, meditación…) o técnicas de rejuvenecimiento. Todas estas herramientas al servicio de una mejor calidad de vida física, mental y más allá, dejando que cada uno rellene el nombre más apropiado.

Popularidad

Si realizamos una búsqueda en la redes telemáticas con la palabra “ayurveda” podemos encontrar más de 55 millones de enlaces. Si la búsqueda la realizamos en un buscador científico especializado en ciencias médicas (PubMed), el número de enlaces que aparecen es de 1.558 artículos, de ellos sólo 800 se refieren al género humano y el resto son de investigación o aplicación en animales. Si seleccionamos sólo los cinco últimos años (en medicina este tiempo cambia todas las aplicaciones), el número de artículos es solo de 204.

La mayoría de los artículos científicos se han realizado en India y hacen referencia a:

  1. hábitos de vida saludables,
  2. los efectos de algunas plantas utilizadas en Ayurveda (antioxidantes, antinflamatorias, efectos tóxicos y envenenamientos),
  3. tipos constitucionales: vata, pita, kapha en relación a determinadas enfermedades.

Patañjali, en sus Yoga Sutras, libro central del yoga, no habla de Ayurveda, pero si nombra a la enfermedad como uno de los obstáculos en el camino hacia la liberación. Sin embargo la Hatha Yoga Pradipika (14 siglos más tarde) contiene numerosas referencias ayurvédicas, y la edición de Kayvakyadhama un apartado sobre el tratamiento de las enfermedades producidas como consecuencia de una práctica inadecuada de yoga (Los orígenes del Hatha yoga, A. Souto, ELA, Madrid).

Yoga y Ayurveda pertenecen a la misma cultura y presentan rasgos comunes pero son independientes. Si realizamos una búsqueda de nuevo en PubMed con la palabra “yoga” encontraremos 428 artículos, y si la palabra es “taiji” encontramos 468.

Si en lugar de esto introducimos la palabra “meditación” (uno de los últimos peldaños a los que Patañjali nos orienta en su gran libro), las referencias científicas especializadas son 809, casi el doble. Los efectos señalados como positivos sobre la salud, con una práctica regular son:

  1. Mayor sensación de profunda relajación.
  2. Reducción de la presión sanguínea.
  3. Reducción de tasas altas de colesterol.
  4. Rejuvenecimiento y enlentecimiento de procesos de vejez.
  5. Mejoramiento del sueño.
  6. Potenciación de estados de salud, reducción de medicación y sus costes. Menos visitas al médico.

Todas ellas de gran interés para disminuir el gasto sanitario que tanto nos preocupa, y según confirman las investigaciones realizadas por el magnífico neurocientifico Richard Davidson, los efectos comienzan al mes y medio de la práctica diaria.

Así que, de momento, a meditar, por el bien de nuestra salud global: lo dice la ciencia, el yoga, el Ayurveda y la propia experiencia cuando se practica.

 

Pilar Luna Calatayud

Profesora de Yoga por FNY Escuela de Boris Tatzky y por la AEPY, Profesora de Anatomía y Fisiología en los cursos de formación de profesores de yoga en diversas escuelas; Miembro de la AEPY y Secretaria del Comité Pedagógico. Miembro de la IYTA. Profesora de Yoga en la Prisión de Picasent y en el Hospital de La Ribera.

Médico Naturista por el Ilustre Colegio de Médicos de Valencia, Acupuntora por IMTC de Shanghai, Fitoterapeuta por la Universidad de Montpellier,Nutróloga por la Universidad de Nancy, Master en Medicina Tropical, Master en Medicina Humanitaria y Master en Salud Pública. Seminario destinado a practicantes y/ o profesores de yoga que deseen profundizar en los temas de yoga y salud.

fuente yogaenred.com

Comments (0)

Yoga, de la mente pequeña a la Mente Única

Tags: , , , , ,

Yoga, de la mente pequeña a la Mente Única

Posted on 23 octubre 2014 by monica

Muchas personas, en mis clases de meditación, me preguntan por qué en unas personas surgen inquietudes de perfeccionamiento y autodesarrollo y en otras no. Más que entrar a indagar las causas, a veces muy misteriosas, lo importante es que cuando uno siente esa llamada tiene que seguirla y poner los medios para ir evolucionando conscientemente y humanizarse. Escribe Ramiro Calle

La senda es larga y de vez en cuando surgen aparentes retrocesos que nos pueden desanimar, pero entonces debemos recordar el antiguo adagio que reza: “El mismo suelo que te hace caer es en el que tienes que apoyarte para levantarte”.

Antes de alcanzar el uso de razón yo mismo pasé por una situación anímica agónica al experimentar el ansia desmedida de querer comprender y de poder superar el vacío psicológico que acarreaba. El caso es que hay personas en las que brota el impulso de querer ir más allá de los límites asfixiantes de la consciencia y poder darle un sentido y un propósito a la existencia. Se convierte uno en una especie de “sabueso” siguiendo pistas que conduzcan hacia lo Incondicionado.

En otras personas nunca se activa ese impulso. Son los insondables misterios del Ser y utilizo este término con toda cautela, pues en mi obra El Faquir preferí optar por denominarlo el “Vacío Primordial”. Cuando en determinados ejercicios de meditación giramos la mente hacia adentro y la enfocamos hacia su fuente, uno se absorbe finalmente en la presencia de ser y es dentro de esa cámara íntima y privada, tan cercana como secreta, donde se celebran los esponsales del ser individual con esa Mente Única de la que nunca nos hemos en realidad separado, pues del mismo modo que hay numerosas plantas y flores pero el agua que las riega es la misma, todos estamos inmersos en Aquella. Todos somos los infinitos rostros del poder dinámico de la Mente Única, que con su energía todo lo impregna. Ese Ser o como queramos denominarlo, es como un “testigo” inafectado que se esconde en todos nosotros tras las vestimentas que son el cuerpo, la mente y los estados emocionales.

Siguiendo las pistas y huellas desplegadas por el Ser y utilizando las herramientas necesarias para ello, uno aprende a desplazarse de las vestimentas a lo que está más allá de las mismas; es el desplazamiento de la periferia al centro, y el que se va estableciendo en esa consciencia-testigo logra desidentificarse hasta cierto grado de las influencias internas y externas y puede mantenerse en la pura energía del observador impertubado, como la madre mira divertida e inafectada los juegos de su hijo. Se traslada así la persona de la segunda causa a la primera y, aposentada en su naturaleza real, puede mirar con ecuanimidad y sosiego el transcurso de los acontecimientos. Hay muchos yoes pero una solo sola Mente Única, que es quietud, en tanto que en la mente pequeña todo son zozobras, elucubraciones, tensiones y engaños.

yogaenred.com

Comments (0)

Tags: , , , , ,

La actitud semilla en la práctica del yoga

Posted on 23 octubre 2014 by monica

El Ser está aquí y allí, se manifiesta en lo grosero y en lo sutil, deja su impronta en lo corporal y su resonancia en lo mental. No hay duda sobre la interrelación entre cuerpo y mente, ni sombra sobre la aplicación en un medio para que redunde en otro. En el método del Yoga, la postura abre la respiración y los canales energéticos para que la mente repose en la contemplación infinita de nuestra esencia. Escribe Julián Peragón (Arjuna).

Âsana, prânâyâma y dhyana forman un entrelazado indisoluble, tres vértices de un mismo triángulo, tres coordenadas de un mismo proceso.

Cuando meditamos, la firmeza de la postura nos remite a una de estas coordenadas, la respiración lenta y profunda en el vientre a otra y la misma técnica meditativa, por fin, cierra el círculo. Pésima meditación haríamos con una postura desgarbada y con una respiración superficial y, al contrario, a menudo la estabilidad en la postura y la respiración calmada logran un centramiento notable en nuestra mente.

Lo que está claro en este ejemplo meditativo también debería estarlo en la realización de posturas de yoga. A menudo la inmediatez de la postura y su compleja realización nos hace perder ese hueco de escucha tan necesario en el yoga. Podemos enlazar una postura con otra y a duras penas nos fijamos en la respiración. Entramos en la postura con el hábito del hacer y perdemos, a veces, la profundidad del sentir.

Recordemos brevemente que Patanjali en su magnífico asthanga yoga de ocho miembros coloca primeramente una ética, unos yamas y niyamas como queriendo insinuar que antes de abordar el trabajo de yoga hay que estar conectado profundamente con una actitud purificadora y liberadora. Una actitud que vemos reflejada en las grandes tradiciones religiosas donde, por poner un ejemplo sencillo, antes de comer bendicen la mesa o recitan una plegaria, un stop para que el hambre no devore los alimentos, un freno al deseo compulsivo y una ayuda para ser conscientes del hecho de comer y el agradecimiento que ello conlleva. Estoy profundamente convencido que, de esta manera, la comida nos sienta mejor.

Si el Ser fuera el labrador y el cuerpo la tierra que cultivamos, la mente sería el instrumento de esa siembra. Necesitaríamos unas buenas semillas para hacerlas germinar. De eso mismo trata el yoga, cómo podemos desplegar nuestras potencialidades, cómo podemos regar nuevas actitudes sabias; cómo, para seguir utilizando la misma metáfora, podemos eliminar obstáculos para que el agua llegue a todos los rincones de nuestro terreno y lo fecunde.

Pongamos por caso que durante el tiempo que has practicado yoga has desarrollado una cierta escucha y una evidente sensibilidad. Probablemente eres más consciente de tu mapa de tensiones y sabes reconocer cuáles son los límites y las tensiones corporales, emocionales o mentales que impiden un desarrollo interior. Es posible que, ayudado de tus profesores, hayas discriminado los elementos más resistentes y elaborado una práctica individualizada. Ahora se trataría de sacarle todo el partido a esa misma práctica.

Actitud consciente: la semilla

Al inicio de una serie hacemos una toma de conciencia para centrarnos en el momento presente, escuchar cuál es nuestra posición de partida y desde aquí ajustar mejor nuestra práctica. Al profundizar en nuestra escucha lo que estamos haciendo es crear el suficiente silencio para que se coloque en primer lugar nuestra intención, que esa intención de fondo emerja con toda su fuerza. Si no hacemos este trabajo es posible que nuestras motivaciones inconscientes sigan trabajando en la sombra y contaminen la propia práctica. No es de extrañar que motivaciones que parten de una inseguridad del ego como querer demostrar la propia valía, la competición con los compañeros o el sentirse superior interfieran en el verdadero objetivo del yoga que nos proponemos; es como si el labrador sembrara semillas que no ha elegido voluntariamente.

Llegamos a la necesidad de colocarnos al inicio de una serie y en la posición de partida de cada âsana en una actitud clara y consciente. Veamos algunos ejemplos: imaginemos que en la Postura del Guerrero, Virabhadrâsana, donde trabajamos la fuerza de piernas entre otros objetivos, nos detuviéramos un momento antes de la toma de postura y fuéramos conscientes de una actitud de fuerza y de resistencia necesaria ante la vida. Probablemente la presencia en la postura sería mayor y el trabajo no sólo se situaría a nivel corporal y energético sino también a nivel emocional y mental. Sería como aprovechar el impulso secreto entre cuerpo y psique pero llevándolo a un plano más consciente. Qué duda cabe que las posturas de equilibrio trabajan el equilibrio interno, y las posturas de fortaleza la fortaleza interior, pero ese sendero secreto no es automático, hay que reactivarlo. La llave está en la actitud semilla antes de la postura.

Si nosotros quisiéramos trabajar la humildad, por ejemplo, buscaríamos entre un racimo de posturas y eligiríamos aquellas que nos obligan a reconocer nuestros límites y a aceptarlos en la comprensión de que ningún cuerpo es perfecto y que somos seres tremendamente condicionados. Si vemos nuestra rigidez de carácter, podríamos sembrar semillas de flexibilidad interior a través de posturas que trabajan la flexibilidad. Las posibilidades son infinitas.

Creo que la actitud consciente es poderosísima y que abre caminos al despliegue de la conciencia. Si la realización de la postura estuviera precedida de una escucha, una actitud semilla, una preparación a través de movimientos, la consistencia del trabajo sería mucho mayor. De entrada parece más complejo pero no es tal; es profundidad, seguir el curso de la vida. Hasta el arquero pone primeramente su mente en la diana antes de que llegue la flecha

Julián Peragón, Arjuna

yogaenred.com

Comments (0)

“La Iluminación es llevar conciencia y sensibilidad a tu vida” …Carlos Fiel

Tags: , , , , , , , ,

“La Iluminación es llevar conciencia y sensibilidad a tu vida” …Carlos Fiel

Posted on 16 octubre 2014 by monica

“Creo que el sentido del samadhi -dice Carlos Fiel- es llevar ese rol de conciencia, responsabilidad, sensibilidad hacia lo que nos toca vivir en cada momento: relaciones, compromisos, afectos…”. Y propone: Tejamos una red de conciencia, cada uno, desde su pequeña isla. Humildemente, creo que es lo que puede hacer cada cual”. No te pierdas esta entrevista apasionada y necesaria.

Carlos Fiel intervino recientemente en el acto de celebración del 40 aniversario del Centro Sivananda con un mensaje desmitificador y poco “ortodoxo” sobre el sentido del yoga hoy día. Después le pedimos que nos hablara de ello.

¿Cómo interpretas hoy el sentido del yoga?
Quiero reconocer el gran trabajo de aportación de Occidente al yoga, un sentido más ecléctico, más abierto. La investigación de las neurociencias ha hecho muchísimo trabajo. Y el budismo Theravada, el Vipassana, el Zen, también han hecho aportaciones increíbles. A veces en el mundo del yoga, como en todos los gremios, hay como pequeñas peleas por las diferencias, y sin embargo lo que nos une es infinitamente mayor.

Creo que hay que abrir un poco la visión de que quizás no estamos en el camino de esa Iluminación que pedíamos, pero cada uno está intentando llevar su pequeñita luz a su relación y a su entorno. Y eso me parece infinitamente más necesario hoy en día.

Creo que la conciencia individual es esencial. Los grandes grupos, los grandes gurus, la tendencia a unificar criterios están bien, pero tenemos que abrirnos a otras muchas formas que son totalmente válidas y aportan una gran lucidez a nuestra sociedad. Hay que dejar un hueco y otorgar un respeto total a todas ellas.

Es un momento de integrar el yoga en la vida real, que no se limite a ser algo exótico y distanciador para mucha gente, pero al mismo tiempo otorgándole el respeto que merece, ¿no?

Es el sentido del samadhi: iluminar tu realidad. Me gusta mucho el cuento zen del buey, porque al final ¿Kakuan qué hace? Volver con su hatillo y su camisa abierta al mercado. Y lo único que dice es: donde antes veía un carnicero o un borracho, ahora solo veo al Buda. Es decir, el mercado no ha cambiado, ha cambiado su visión hacia la vida.

Creo que el sentido del samadhi es llevar ese rol de conciencia, responsabilidad, sensibilidad hacia lo que nos toca vivir en cada momento: relaciones, compromisos, afectos… Todo eso es la vida. La gran enseñanza del budismo Theravada o Vipassana es la plena consciencia de las pequeñas cosas que hacemos. A veces estamos preocupados por nuestra Gran Iluminación y olvidamos que todos los días hay alguien a nuestro lado al que hay llevar el zumo de naranja o necesita que le prestemos oído o le demos un abrazo. Ese montón de pequeños gestos que podemos hacer con corazón creo que es el verdadero sentido del yoga. Darle sentido al vivir.

Danos un consejo para vivir con más conciencia…
Hace poco escuché de una fuente científica que según pasa la edad vivimos de forma más acelerada la vida. A los 18 años es el punto 0; a los 30 ya es el 15% de aceleración; a los 40, un 20-25%; a los 50 o 60, un 35 o 40%; a los 70, la vida ya se “acelera” más de un 50%. Vivimos más aprisa porque no vivimos, porque si yo estuviera plenamente consciente del momento, de parar ese acelerón que llevamos y vivir el montón de cosas que hay que hacer con verdadera interiorización, creo que esa frecuencia de aceleración disminuiría considerablemente. Si además de eso ponemos un poco de higiene en la mente y en la alimentación, nos sentará muy bien, seguro.

Carlos Fiel es un poco la historia del yoga en España. ¿En qué momento está tu propia historia?
Yo siempre cuento que tuve una suerte infinita: con 19 años estar en la India, encontrarme con Gerard Blitz, el fundador de la Unión Europea de Yoga, y permanecer juntos muchos años. Gracias a él conocí a Krishnamacharia, Krishnamurti, Deshimaru, un mundo que fue abriéndome sus puertas. Participé en la fundación de la UEY desde el primer congreso de Zinal, aunque luego la creación de las federaciones europeas tomaron el sentido y dejaron de interesarme… Actualmente tengo, junto con otras personas, una fundación para niños en la India que se llama Care&Share, en la que estoy muy implicado. Estoy metido en el mundo de la meditación Theravada, ahora con un monje de Birmania que traeré probablemente en abril o mayo del año que viene.

Luego estoy muy dedicado a la formación en Sadhana, poniendo un poco lo mejor de mí en desarrollar el concepto de la sensibilidad hacia el cuerpo, hacia esa higiene luminosa de uno mismo. Y en cuanto a la salud y la medicina, pues también sigo muy dedicado a atender a la gente día a día, procurando que el proceso personal de cada uno vaya adelante. Y cada vez estoy más interesado en lo personal y en desarrollar un nivel de conciencia de lo cotidiano, esa percepción consciente y lúcida de cada día…

¿En el Mindfulness?
Sí, al fin y al cabo es eso, la pura presencia. Mindfulness viene de todo el mundo Theravada y Vipassana. Es una aplicación muy lógica, muy práctica y además muy útil. Necesitamos mucho esa cualidad de presencia. Para mí, es lo que va a marcar la diferencia; lo que nos va a transformar es desarrollar esa sensibilidad que permitirá salir de esta gran crisis de forma creativa.

Sin necesidad de desapegarnos mucho de la realidad, ¿no?
No creo que haya que dejar de ser quienes somos, pero nunca vamos a seguir siendo quieres éramos. No es una cuestión de moral sino de consciencia. Como proyectamos nuestra visión y nuestra actuación cotidiana y diaria en el mundo, tenemos una responsabilidad total en él. Tejamos una red de conciencia, cada uno, desde su pequeña isla. Humildemente, creo que es lo que puede hacer cada cual.

Como formador de formadores de yoga desde hace muchos años y a quien todo el mundo respeta, ¿qué opinas sobre la formación de profesores de yoga en España?
Creo que la formación es un invento tremendamente relativo; cuatro años de formación, o tres, como se quiere ahora, no significa gran cosa. Esta estructura a la que está obligando el Gobierno y el Estado me parece de una ignorancia y una inutilidad grande. Porque el sentido del yoga no se puede transmitir a través de una estructura así. Primero hay que conocerlo a fondo, ver cómo se ha transmitido y cómo de ahí surge la necesidad de que los formadores tengan una preparación válida.

Lo que hay que estimular no es el tener un título, sino al interés por el yoga y la formación. Si yo quiero ser médico, no me interesa la titulitis, sino que mi formación tenga la calidad que requiere la medicina (o el proceso del yoga). Y luego lo que hay que saber, como decía siempre sabiamente Krisnamacharia, es si cuando hablamos del yoga hablamos de lo mismo. Porque si tú necesitas la titulitis para dar clase de yoga en un gimnasio, igual es que estamos hablando de una salud cultural muy simple.

Si preguntas en Estados Unidos qué es el yoga, el 97% de la gente te dirá que posturas. Y, sin embargo, hasta el año 1000 no tenía nada que ver con eso, sino con una serie de actitudes, de intenciones, que por cierto a todos nos cuesta mucho llevar adelante. Ojalá pudiéramos decir todos que los Yamas y Niyamas los llevamos bien; ya me conformaría yo.

En resumen, pienso que la titulitis que hay ahora es una fiebre de inconsciencia, porque en realidad lo que nos hace falta es la pasión por la práctica. Me acuerdo que cuando empezamos en nuestra comunidad (Arco Iris) éramos locos y apasionados. Teníamos que ahorrar todo el año para irnos a la India en un autobús a tomar una clase. Te hablo del año 69… Y ahora, si la escuela de yoga que te interesa te pilla dos calles más allá, no vas.

¿Y qué se debería entender cuando hablamos de yoga?
El yoga se relaciona con la maduración y el crecimiento personal, que te hacen ir conectando con diversos elementos de la vida que crees que sin ellos el corazón no se cura, no se alimenta. Con el tiempo nos vamos dando cuenta de nuestros errores, de esos egos de los que en el yoga se habla tanto y sin embargo abundan tanto. Todos somos un poco responsables de ellos y tenemos que ir con una gran humildad.

Hay que preguntarse: ¿a mí qué me interesa del yoga, qué me aporta? Y la respuesta es: la práctica por mi propia higiene, por mi propio bien, y para que lo que yo genere en mi vida tenga lucidez y dé flores alrededor. ¿Que hay que estar en la sociedad? Sí. ¿Que quien enseña yoga tiene que saber lo que se hace? Por supuesto. Pero todos sabemos que cuatro años no es nada; simplemente te valen para abrir los ojos. Pero el compromiso con la práctica es mucho más a largo plazo e implica toda una estructura distinta y un compromiso distinto de las propias formaciones y escuelas.

¿Qué pueden hacer los formadores de yoga, que son en alguna medida responsables del fenómeno “titulitis”, por mejorar la situación?
Tenemos que entonar nuestro mea culpa y estudiar qué podemos hacer para transmitir lo que es esencial dentro del yoga. Y saber que la propuesta de la Administración garantiza unos mínimos, pero que existe un contenido que hay que trabajar profundamente.

Y después, que haya diversidad, que es muy sana. El que no conoce el yoga puede poner a sus alumnos a trabajar asanas y a hacerse nudos, pero para mí la asana es un medio, una consecuencia. Para mí es esencial la sensibilidad y la conciencia que tengo sobre cómo hablo o sobre cómo hago un micromovimiento y estoy ahí, con toda mi atención puesta en lo que hace mi cuerpo.

¿Qué tenemos que trabajar todos, la Administración y las personas para que el yoga sea de verdad útil y transformador?
La Administración debería de ser un poquito más consciente de cómo dar cabida a todo eso para que no se pierda el potencial maravilloso del yoga, tan útil a nivel social como a nivel educativo. Pienso que para la vida laboral es importantísimo: en Italia hay empresas grandes de 15.000 empleados donde todos tienen su espacio para practicarlo.

El yoga tiene cabida en el mundo, y el mundo está lleno de profesores de yoga. Ahora bien, ¿cuántos hay que practiquen yoga? Esta es la gran pregunta. Practicantes que dediquen su tiempo a indagar, a investigar, a ponerse en cuestión, a repensar su mundo de relaciones, de realidades, de compromisos, de meteduras de pata y de aceptar tus puntos negros… Porque eso también somos nosotros.

Lo tonto es decirle a alguien que haga yoga para ser perfecto. No; yo hago yoga para aceptarme como soy, porque tener esa visión clara de cómo soy es lo que me va a permitir cambiar algo. Todo lo que esconda o niegue de mí, no es. Carlos Fiel tendrá un aparte luminosa y una parte oscura, como la tenemos todos, pero yo no lo puedo rechazar ésta, es mi realidad. Yo tengo que admitirme a mí para luego admitir a todos los demás, sin excluir a nadie, y dando cabida en nuestro corazón.

Creo que toda nuestra vida es material de crecimiento, y no sobra nada. Eso es lo que tenemos que trabajar, ese respeto profundo a lo que es el otro.

Honestidad, finalmente.
Claro, yo no podría ser quien soy si no me reconozco con mis luces y con mis sombras. Ese es el primer paso. Hasta que yo no esté relajado conmigo mismo y me acepte y me reconozca a mí mismo como alguien interesante en mi vida, acabaremos proyectando en otras personas la responsabilidad de nuestra evolución. Y no, la responsabilidad no es de un guru, ni de un profesor, ni de una escuela de yoga. Ante la única persona hacia la que tengo que inclinar la cabeza es ante esa realidad profunda que hay dentro de mí como dentro de cada ser. Ahí es donde está el compromiso, la sinceridad o el aprender de tu deshonestidad.

Uno que no peca no va al cielo, no puede ir. Uno que no reconozca que ha sido orgulloso, violento, avaricioso, quien no se reconozca en tantas cosas que hacemos, ¿cómo va a ir más allá de eso? Eso que decimos de “más allá del ego”, ¿qué significa? ¿Negar una parte de ti? No. Es comprenderlo y decir esto que me gusta y con lo que me identifico, y esto que no me gusta y que rechazo, todo esto soy yo.

El yoga pretende trascender esa dualidad para ir a esa otra parte que es bellísima: la esencia hay en el corazón de todos los seres, la bondad. Si yo quiero ser libre en la vida, la esencia de la libertad es la felicidad, pero también es el coraje y las ganas de decir “yo puedo transformarme, aunque meta mil veces la pata en mi vida

www.sadhana.es

yogaenred.com

Comments (0)

Chögyal Namkhai Norbu Rinpoche

Tags: , , , , , , , , , , , ,

Chögyal Namkhai Norbu Rinpoche

Posted on 07 septiembre 2014 by monica

Santi Maha Sangha

Mantener la enseñanza pura y auténtica para el futuro

Extraido de “The Mirror”

Ahora estamos empezando el Teachers’ Training para Formación de Educadores de Santi Maha Sangha (SMS), Yoga Yantra y Danza Vajra.

En primer lugar ustedes saben muy bien lo que el Santi Maha Sangha significa, y deberían estar  conscientes de ello. Se relaciona con nuestras enseñanzas Dzogchen: la base, el camino y el fruto. Y también el punto de vista, la aplicación y la actitud.

Cuando hacemos los diferentes niveles de SMS, en primer lugar hacemos la base, luego el primer  y segundo nivel, etc. Muchos de ustedes han hecho esto antes  y ya saben como es. En primer lugar, como es un examen,  ustedes tienen que registrarse antes para que podamos saber cuántas personas están dispuestas a hacer el examen.

Luego, cuando pasamos a la prueba de primer nivel, siempre le pido a las personas que participan, que traigan una presentación sobre ellas mismas, con una breve información, hecha por el Gakyil local. Porque cuando hacemos el examen, es  necesario  saber sobre la persona, su punto de vista, su aplicación y su actitud. Si no sabemos quién es la persona y no tenemos su registro, no sabremos por qué que vienen aquí a hacer Santi Maha Sangha, ¿cómo podríamos aceptarlas? Esto no es una clase de primaria, o secundaria. Siempre repito que esta formación está vinculada a la transmisión y la enseñanza.

Yo siempre trabajo y doy mucha importancia a la Comunidad, pero no porque quiera ganar dinero o porque haga esto para vivir. Lo hago sólo para el futuro, para que podamos continuar con la  enseñanza y la transmisión, generación tras generación. Tenemos que seguir con la enseñanza pura y auténtica, así como la actitud, la práctica de la meditación y el conocimiento del punto de vista. No es que estamos manteniendo un Gar o una especie de centro de Dharma. Esto es algo muy importante, no sólo para el entrenamiento de los maestros Santi Maha Sangha , sino también para los que realizan el examen de la base.

Yantra Yoga y Danza Vajra también están conectados con la transmisión del Dzogchen. Hay algunas partes de Yantra Yoga y la Danza del Vajra que pueden ser útiles para personas que no están seriamente interesados en las enseñanzas, pero el principio fundamental tiene que ver con las enseñanzas. Por ejemplo, usted debe leer el libro Yantra Yoga con mucho cuidado en donde, al final, tenemos las palabras de Vairocana. Todo esto es una especie de preparación para entrar en el conocimiento de Dzogchen, que luego deben desarrollar. La Danza del Vajra está conectado directamente con la integración en el estado de contemplación. Si pensamos que es sólo una danza ordinaria ¿por qué no interesarnos en algún otro tipo de baile. Danza del Vajra es diferente, es importante.

En particular, si decimos  “Teachers’ Training”  formación de profesores, deben comprender lo que significa “maestro”. “Maestro” no significa alguien que sólo está haciendo la práctica. Es alguien que tiene  tawa, gompa, chopa – el conocimiento de la base, camino y fruto , y también tiene la capacidad de integración. De lo contrario ¿cómo pueden comunicarlo a otras personas y que comunicarían? No necesitamos nada que sea comunicado de una manera incorrecta. Así, pueden comprender lo importante que es llegar a ser un maestro.

Mucha gente me pregunta y me envíen emails preguntando si es posible para ellos participar en la Formación de Profesores. Yo siempre les digo que es posible para ellos participar si se han preparado bien. Pero nunca puede garantizar si van a ser maestros o no, porque depende de su preparación. La preparación no sólo significa que alguien sabe cómo explicar algo en un determinado momento. Una persona también tiene que demostrar su capacidad de integración. También deben mostrar cómo es su actitud y comportamiento. Por esa razón es que  siempre le pido a la gente que viene a traer una carta de su Gakyil, porque sus Gakyil debe saber todo sobre ellos. No es para mí, sino para la enseñanza, para la transmisión, a fin de que continúe de una manera pura.

fuente.       www.tashigarsur.com

Comments (0)

Tags: , , , , , , ,

Chögyal Namkai Norbu

Posted on 02 agosto 2013 by monica

Nació en Derge, Kham (distrito del Tíbet oriental) el 8 de diciembre de 1938, cuando tenía dos años, Namkhai Norbu fue reconocido como la reencarnación o tulku del gran maestro Dzogchen Adzom Drugpa (1842-1924).

Desde temprana edad, Namkhai Norbu lleva a cabo cursos acelerados de estudio, asistendo a la universidad monástica, tomando retiros y estudiando con maestros de renombre, entre ellos, algunos de los maestros tibetanos más importantes de su tiempo incluyendo la maestra Ayu Khandro (1838-53), bajo la tutela de estos maestros, completó el entrenamiento requerido por la tradición budista.

Con diecisiete años, tras una visión recibida en sueños, vuelve a su casa en Derge y llega a conocer a su maestro raíz, Changchub Dorje Rinpoché (1826-1961). A partir de este maestro, recibe diversas iniciaciones y principalmente la transmisión de la enseñanza esencial del Dzogchen, más importante aún, este maestro lo introduce directamente a la experiencia del Dzogchen.

El modo de comprender el Dzogchen del Maestro Changchub Dorje sirvió de ejemplo a Chögyal Namkhai Norbu, que al mudarse a Sikkim a fines de los años ’50 prefiere llevar una vida autónoma y vivir de su propio trabajo antes que convertirse en jefe de una institución religiosa.

En 1960, a consecuencia del deterioro de las condiciones políticas en Tíbet, llega a Italia por invitación del profesor Giuseppe Tucci, notable orientalista italiano, como colaborador en el IsMEO (Istituto per il Medio e l’Estremo Oriente) de Roma, uno de los mayores institutos de estudios orientales en Italia, allí contribuye a dar un estímulo concreto a la difusión de la cultura tibetana en Occidente.

A partir de 1962 y hasta 1992, fue profesor en Istituto Universitario Orientale de Nápoles, donde enseña Lengua y Literatura tibetana y mongol. Sus trabajos académicos revelan un profundo conocimiento de la cultura tibetana y una firme determinación para mantener el extraordinario patrimonio cultural del Tíbet vivo y plenamente accesible.

Después de enseñar Yantra Yoga en Nápoles durante varios años, a mediados de los años setenta y a pedido de numerosas personas, comienza a dar enseñanzas Dzogchen, siguiendo los mismos principios recibidos de su Maestro Chanchub Dorje.

En 1981 funda el primer centro de la Comunidad Dzogchen en Arcidosso, en la Toscana italiana. A partir de entonces, la Comunidad Dzogchen está presente en numerosas partes del mundo como los Estados Unidos, Europa, América Latina y Australia. Su objetivo es el de preservar y transmitir las enseñanzas Dzogchen en el contexto de la sociedad más allá de una tradición religiosa.

En 1988 Chögyal Namkhai Norbu funda ASIA (Associazione per la Solidarietà Internazionale in Asia), una organización no gubernamental que opera principalmente en satisfacer las necesidades educativas y sanitarias de la población tibetana.

En 1989 crea el Instituto Shang Shung, que tiene la tarea de salvaguardar la cultura tibetana mediante la promoción y difusión de la misma. Incluso hoy en día Chögyal Namkhai Norbu continúa viajando constantemente por todo el mundo, dando conferencias y retiros a los cuales asisten miles de personas  .tashigarsur.com

Comments (0)

LOS CUATRO PASOS HACIA EL AMOR OSHO

Tags: , , , , , , ,

LOS CUATRO PASOS HACIA EL AMOR OSHO

Posted on 23 noviembre 2012 by monica

El amor es la unión, el encuentro orgásmico de la muerte y la vida. Si no has conocido el amor, te lo has perdido. Naciste, viviste y moriste, pero perdiste la oportunidad.
Te has equivocado tremendamente, totalmente, absolutamente, has perdido el intervalo entre las dos notas. Ese intervalo es el pináculo más alto, la experiencia suprema.
Para alcanzarlo, hay cuatro pasos que debes recordar.
El primero: estar aquí y ahora, porque el amor sólo es posible en el “aquí-ahora”. No puedes amar en el pasado. Muchas personas viven simplemente de recuerdos, amaron en el pasado. Y hay otros que aman en el futuro; eso tampoco se puede hacer. Estas son formas de evitar al amor. El pasado y el futuro son las formas de evitar al amor.
De modo que amas en el pasado o amas en el futuro y el amor es sólo posible en el presente porque sólo en este momento la vida y la muerte se encuentran… en el oscuro intervalo que está dentro de ti. Ese intervalo oscuro está siempre en el presente, siempre en el presente, siempre en el presente. Nunca es pasado y nunca es futuro. Si piensas demasiado—y pensar es siempre o del pasado, o del futuro—tus energías se separarán de tus sentimientos. Sentir es estar aquí-ahora. Si tus energías se mueven en función del pensar, entonces no tendrás suficientes energías para adentrarte en los sentimientos y el amor no será posible.
Así que el primer paso es estar aquí-ahora. El futuro y el pasado traen pensamientos y el pensar destruye el sentir. Y una persona obsesionada con el pensar, poco a poco se olvida completamente de que también tiene un corazón.
Un hombre que piensa demasiado, avanza de tal manera que, poco a poco, deja de expresar lo que siente. No prestándole atención al sentir, empieza a alejarse de él. Hay millones de personas en este estado sin saber qué significa el corazón. Creen que es sólo un mecanismo. Se concentran exclusivamente en la mente. La mente es un extremo, es necesaria, es un buen instrumento, pero debe usarse como un esclavo. No debe ser el amo. Una vez que la mente se convierta en el amo y dejes en segundo término al corazón, vivirás, morirás, pero no sabrás qué es Dios, porque no sabrás qué es el amor.
Al contactar con él por primera vez ,ese intervalo oscuro parece ser amor y cuando te pierdes en él, se convierte en Dios. Dios comienza con el amor, o Dios es la última cúspide del amor.
El segundo paso hacia el amor es: aprende a transformar tus venenos en miel…
Mucha gente ama, pero su amor está muy contaminado con venenos, con odio, celos, furia, posesividad. Mil y un venenos asedian tu amor. El amor es algo delicado. Detente a pensar en la ira, en el odio, en la posesividad, en los celos. ¿Cómo puede el amor sobrevivir?
En primer lugar las personas utilizan demasiado la cabeza y olvidan el corazón. Son la mayoría. Una minoría, todavía vive un poco en el corazón, pero esa minoría también está equivocada, su pequeña luz de amor está rodeada por celos, odio, ira y mil y un venenos. Así, todo el viaje se vuelve amargo. El amor es la escalera entre el cielo y el infierno, pero la escalera siempre tiene dos caminos: puedes subir o bajar. Si existen venenos, la escalera te llevará hacia abajo. Entrarás en el infierno y no en el cielo. Y en vez de alcanzar una melodía tu vida será un estruendo nauseabundo, contradictorio, como el ruido del tráfico. Un ruido enloquecedor, una multitud ruidosa, sin armonía. Permanecerás al borde de la locura.
Por lo tanto lo segundo a recordar es: aprende a transformar tus venenos en miel.
¿Cómo serán transformados? Hay un proceso simple. De hecho no es correcto llamarlo transformación porque no tienes que hacer nada, sólo necesitas paciencia. Te estoy revelando uno de los mayores secretos. Inténtalo: cuando sientas rabia, no hagas nada, sólo siéntate en silencio y observa. No estés ni a favor, ni en contra. No cooperes con ella, no la reprimas. Sólo obsérvala, ten paciencia, mira lo que sucede… déjala surgir.
Recuerda una cosa: nunca hagas nada cuando el veneno se apodere de tu estado de ánimo, simplemente espera. Cuando el veneno empiece a cambiar…
Esta es una de las leyes básicas de la vida: todo cambia continuamente. Como te había dicho, el hombre se vuelve mujer y la mujer se vuelve hombre, porque periódicamente ocurren cambios en ti. El hombre bueno se vuelve malo y el malo bueno; el santo tiene momentos de pecador y el pecador, de santo… uno sólo tiene que esperar.
No actúes cuando la furia está en su punto más álgido, si no te arrepentirás y entrarás en una reacción en cadena y crearás karma. Es así como entras en el karma. Haz algo cuando estés en un momento negativo y formarás parte de una cadena interminable. Cuando estás negativo y actúas, el otro se vuelve negativo, el otro está dispuesto a hacer algo. La negatividad genera más negatividad. La negatividad provoca más negatividad, la furia crea más furia, la hostilidad crea más hostilidad y las cosas siguen y siguen y siguen. La gente ha estado luchando entre sí, durante vidas enteras. ¡Y aún continúan!
Espera. Cuando estás furioso, éste es el momento de meditar; no desperdicies ese momento. La ira está creando tanta energía en ti… que puede destruirlo todo. Pero la energía es neutral; la misma energía que puede destruir, puede ser creativa. Detente. La misma energía que puede destrozarlo todo, puede ser una lluvia de vida.
Sólo espera. Si esperas y haces las cosas sin prisa, un día te sorprenderás al ver el cambio interno. Estabas lleno de ira y la ira iba aumentando y aumentando hasta que llegaste a un clímax… y entonces el curso de las cosas empezó a cambiar. Y puedes ver que está cambiando y la furia va desapareciendo y la energía liberándose. Entonces estarás en un estado de ánimo positivo: el ánimo creativo. Ahora puedes hacer algo. Hazlo ahora. Espera siempre el momento positivo.
Y no estoy hablando de represión, no estoy diciendo que suprimas lo negativo. Lo que digo es que observes lo negativo. Recuerda la diferencia, existe una tremenda diferencia. No digo que te estanques en lo negativo, que te olvides de lo negativo, que hagas algo en contra de ello, no. No estoy diciendo eso. No digo que sonrías cuando estás furioso, no. Esa sonrisa será falsa, fea, fingida. No sonrías cuando estés furioso. Enciérrate en tu cuarto, coloca un espejo frente a ti y mira tu rostro lleno de rabia. No hay necesidad de mostrárselo a nadie. Es cosa tuya, es tu energía, tu vida y debes esperar el momento oportuno. Sigue mirándote al espejo, mira tu cara enrojecida, los ojos rojos, al asesino en ti. ¿Has pensado alguna vez que cada uno lleva un homicida en su interior? Tú también llevas uno. No creas que el asesino está en otra parte, ni creas que el que comete el asesinato es otro. No, todos tienen la posibilidad de asesinar. Llevas el instinto suicida en ti.
Mírate en el espejo; esos son tus diferentes estados, debes familiarizarte con ellos. Conocerse a uno mismo forma parte del crecimiento.
Desde Sócrates hasta nuestras días se ha oído: “Conócete a ti mismo”. Pero ésta es la manera de conocerse a uno mismo. “Conocerte a ti mismo”, no significa sentarse silenciosamente y repetir: “Soy Brahma, soy una alma, soy Dios, soy esto…” no tiene sentido. Conocerse a uno mismo quiere decir conocer todos los estados, todas las posibilidades: el asesino, el pecador, el criminal, el santo, lo sagrado dentro de ti, la virtud, el Dios, el Diablo. Conoce todos los estados, toda su gama; conociéndolos descubrirás secretos, llaves.
Verás que la ira no permanecerá para siempre, o ¿sí podrá? No lo has intentado; ¡Inténtalo! No puede permanecer para siempre. Si no haces nada, ¿qué sucederá? ¿Podría la ira quedar suspendida por siempre y para siempre? Nada permanece para siempre. La felicidad viene y se va, la infelicidad viene y se va. ¿Entiendes esta simple ley? Todo cambia, nada permanece. Así que, ¿por qué tener prisa? La rabia ha llegado. Se irá. Sólo espera, ten un poco de paciencia. Mira en el espejo y espera. Déjala correr, deja que tu rostro se vuelva feo y homicida, pero espera y observa.
No reprimas la rabia y no actúes bajo su influencia y pronto verás que tu rostro se suavizará, tus ojos se calmarán; la energía cambia, lo masculino se convierte en femenino… y pronto estarás radiante. La misma rojez que era rabia ahora ha adquirido un cierto resplandor, una belleza en tu rostro, en tus ojos. Ahora puedes salir, el momento de actuar ha llegado. Actúa cuando estés positivo. No fuerces a la positividad, deja que llegue a su tiempo. Este es el secreto. Cuando digo: “Aprende a transformar tus venenos en miel” , eso es lo que quiero decir.
Y tercero: comparte. Cuando tengas algo negativo, guárdalo para ti. Cuando tengas algo positivo, compártelo. La gente, comúnmente, comparte sus negatividades, no comparte sus experiencias positivas. La Humanidad es simplemente estúpida. Cuando están contentos no comparten, son avaros. Cuando se sienten infelices, son muy pródigos. Entonces están mucho más dispuestos a compartir. Cuando la gente sonríe, sonríe muy moderadamente, sin llegar muy lejos, pero cuando están furiosos, lo están totalmente. El tercer paso es compartir la positividad. Esto hará que tu amor fluya como un río y hará que surja de tu corazón. El dilema de tu corazón empezará a cambiar cuando compartas.
He oído un dicho muy extraño de Jorge Luis Borges. Escúchalo:

“Dale aquello que es sagrado a los perros.
Arroja las perlas a los puercos
porque lo que importa es dar”.

Has oído lo contrario que dice así: “No arrojes nada a los perros y no des perlas a los puercos, porque no entenderán”.
Lo que importa no es lo que estás dando: perlas, santidad y amor, ni a quién se lo estás dando. Eso no es importante. Lo importante es que estés dando. Da cuanto tengas. Gurdjieff solía decir: “Todo lo que acumulé, lo perdí y todo lo que di, es mío. Todo aquello que di aún lo tengo, y todo lo que acumulé se perdió, se fue.” Cierto; tienes sólo aquello que has compartido. El amor no es una propiedad para ser guardada; es un resplandor, es una fragancia para ser compartida. Cuanto más compartas, más tendrás; cuanto menos compartas, menos tendrás.
Cuanto más compartas, más surgirá de tu interior. Es infinito; más brotará. Saca agua del pozo y más agua fresca fluirá hacia él. Deja de sacar agua, cierra el pozo, sé un miserable y cesará de manar. Poco a poco las fuentes morirán, se bloquearán y el agua que está en el pozo se corromperá, se volverá rancia y sucia. El agua que corre es fresca… el amor que fluye es fresco.
Así que el tercer paso hacia el amor es compartir tus cosas positivas, compartir tu vida, compartir todo lo que tengas. Todo lo bello que tengas, no lo escondas.
Comparte tu sabiduría, comparte tu oración, tu amor, tu felicidad, tu gozo; comparte. Sí, si no encuentras a nadie, comparte con los perros, pero comparte. Con las rocas, pero comparte. Cuando tengas perlas, espárcelas. No te preocupes si las das a los puercos o a los santos. Lo que importa es dar.
El almacenamiento envenena el corazón. Toda acumulación es venenosa. Si compartes, tu sistema estará libre de venenos. Y cuando des, no te preocupes por si serás correspondido o no, no esperes ni tan siquiera las gracias. Siéntete agradecido a la persona que te permitió compartir algo con ella. No esperes en el fondo de tu corazón que él tenga que sentirse agradecido porque compartiste algo con él. No, siéntete agradecido porque él estuvo dispuesto a escucharte, a compartir un poco de energía contigo, porque estuvo dispuesto a escuchar tu canción, dispuesto a ver tu danza, porque cuando fuiste hacia él a darle no te rechazó… pudo haberlo hecho.
El compartir es una de las virtudes más espirituales, una de las más grandes.
Y la cuarta: no seas “alguien”. Una vez que comienzas a pensar que eres alguien, te estancas. Entonces el amor no fluye. El amor sólo fluye de alguien que no es nadie. El amor mora sólo en la nada.
Cuando estás vacío, hay amor.
Cuando estás lleno de ego, el amor desaparece.
El amor y el ego no pueden converger.
El amor puede existir con Dios y no con el ego, porque el amor y Dios son sinónimos. Es imposible que el amor y el ego estén juntos. Así que, sé la nada. El “no ser” es la fuente de todo, el “no ser” no ser es la fuente del infinito… “no ser” es Dios. Ser “la nada” significa nirvana.
Sé “la nada” y al serlo, habrás alcanzado el Todo. Siendo “algo” te perderás; al ser “la nada”, llegarás a casa.

Vida, amor, risa

Comments (1)

¿POR QUÉ ME HABLA MI CUERPO?

Tags: , , , ,

¿POR QUÉ ME HABLA MI CUERPO?

Posted on 23 noviembre 2012 by monica

¿Cuántas veces hemos dicho eso de donde pongo mi pensamiento, pongo mi energía?.
Mi pensamiento, por sí mismo, dirige su propósito y la energía va tras él, centrándose donde él lo desee. Si mi energía no circula por culpa de mi pensamiento, ese bloqueo me va a producir un malestar que será traducido por dolor o enfermedad. Tan sólo reconociendo mi actitud podré liberar esa tensión o bloqueo que me mantiene cerrado. Así podré suavizar mi dolor, al reducir el estrés nervioso, por ejemplo al observar un dolor de muelas, sólo con verlo relajadamente y aceptarlo ya empieza a calmarse.
Las formas en las que se manifiesta esta energía son muy diversas, conflictos, emociones, deseos o aspiraciones. Si tenemos una carencia o hay una falta de armonía interna entonces somos vulnerables y podemos contraer desde un frío, una rabieta o una profunda confusión. Lo físico y lo mental están profundamente interrelacionados cualquiera que sea la manera en la que se expresen. La manifestación no es nada más que una necesidad de escape de esa energía.

No es por casualidad que el cuerpo tenga una forma espacial determinada, cada segmento de nuestro cuerpo cumple con una función específica propia de su personalidad, por ejemplo, las suprarrenales están cerca de esa musculatura dorsal que se va a movilizar para el ataque – defensa, las piernas están en el lugar óptimo para desplazarse y controlar el movimiento, etc. Un pensamiento cargado de negatividad desestabilizará y debilitará la zona que lo manifieste y la hará muy vulnerable para sufrir un daño o enfermedad.
Freud decía que: “Cuando un cristal se cae y se rompe, no lo hace por un lugar cualquiera, lo hace por donde se han ido creando las líneas de ruptura desde la cristalización”.
El producto de nuestro pensamiento vuelve siempre a esas zonas que vamos contrayendo o lesionando de manera constante y repetitiva.
En realidad el cuerpo expresa ese lenguaje de negatividad, si lo supiéramos escuchar podríamos corregir esas pautas de pensamiento y transformarlas en otras más positivas.
Esto nos va a suponer reconocer esos conflictos o límites internos, transformarlos al confrontarlos y crear un espacio interno de armonía.
Las situaciones y sucesos de la vida no son la causa esencial de nuestros problemas, la causa esencial es cómo yo afronto esas situaciones y cómo reacciono a ellas.

Es de alguna forma el pensamiento que yo siembro sobre las situaciones lo que va a alterar su manifestación. A veces a eso le llamamos “estrés”. No es algo momentáneo y situacional, es una actitud repetitiva y acumulativa lo que va creando este aprendizaje y la germinación de emociones negativas. Si no reconozco mi estado interior más daño le haré a mi cuerpo ya que la resistencia disminuirá y la manifestación interna hacia la vida será cada vez más negativa.
Esta repetición de pautas negativas nos pueden llegar a hacer más daño que cualquier situación externa. Las críticas permanentes, los celos, las envidias, la culpabilidad, todo esto lo regulamos a través de esa maravillosa central a la que llamamos “personalidad”. Los sucesos de la vida son lo que son, es nuestra visión personal lo que nos hace sentirlas de una forma u otra, si viéramos relajadamente estas escenas de nuestra realidad sin prejuzgarlas, esto nos daría un estado de dominio en nuestras actitudes muy positivo.
Nuestro cuerpo es una placa fotográfica que retiene todo lo que experimenta, si supiéramos observar detenidamente nuestro envase corporal, su forma, sus tensiones, tipo de lesiones sufridas, esto sería una ventana abierta que refleja las tendencias, preocupaciones y ansiedades.
El cuerpo no va por libre, ni es ajeno a sus actitudes, tanto si expresa un cierre o una actitud de firmeza y se defiende de la vida, ambas estarán integradas en sus estructuras profundas desde mucho antes que su manifestación. Todos los malestares de nuestro cuerpo y sus manifestaciones son secundarias. Cada manifestación corporal tiene un soporte mental, sea pensamiento o emoción, que fué anterior. Como se dice en la psicoanalítica “aislar el efecto es negar la causa”.
Nuestro cuerpo es comprensivo y compasivo, siempre nos da la oportunidad de conocernos mejor y nos da los elementos para enfrentar aquello que nos amenaza. Refleja y materializa nuestro pensamiento consciente, pero también expresa nuestras energías inconscientes, necesidades, emociones reprimidas o temores, a través de nuestro sistema fisiológico. No nos componemos de cuerpo y mente sino de cuerpo-mente. A veces lo consideramos como “algo” ajeno a nosotros que se lesiona, y como algo lo llevamos a reparar sin pensar que ese “algo” es inteligente y sabe cómo reaccionar. El estado de ánimo alegre va casi siempre acompañado de un estado interno saludable. Por el contrario, cuando nuestro organismo falla nos manifestamos de una manera irritada y deprimida.
Nuestro ser es muy complejo e interactúan multitud de energías que conforman nuestra realidad personal, “personalidad”, estas energías están en permanente comunicación entre ellas, el movimiento, la emoción, la sensación y la conciencia forman parte de este todo que mantiene físicamente nuestro organismo. No hay separación entre cuerpo-mente-espíritu. Este es el origen de la enfermedad psico-somática, que no es nada más que una oportunidad de reconocer y aceptar el origen de mi dolencia. Por ejemplo, cuando digo que me duele la tripa, estoy diciendo que algo internamente se manifiesta en mi tripa y yo lo expreso con rabia y confusión así “me duele la tripa”.
Esto que siento en mi interior es una parte totalmente mía y no está separada del resto de mi persona. No soy víctima de lo que me sucede, tengo capacidad de comprensión y de control, pero esto requiere creer en la unidad e integridad de lo humano. Hay una profunda relación entre todos los aspectos de mi personalidad y cada uno conoce el estado de todos los demás. A esto se le llama “armonía psico-somática”. Nada existe separadamente, ni la piel de los riñones de las emociones de la sexualidad de la voluntad de la ambición de la tensión del estrés.
El cuerpo sólo es una manifestación de lo sutil que es nuestra mente. Toda manifestación de la mentecuerpo es el aviso de que algo está ocurriendo bajo la superficie.
Una enfermedad, lesión o accidente nos avisan de que hemos invertido la pirámide de nuestros valores y hemos antepuesto valores personales antes que los humanos, intereses particulares antes que comunicación y relación. La enfermedad avisa ” deja de hacer esto y no pierdas en contacto con aquello “.

S.E.U.R.
(Sistema de emergencia, urge relacionarse)

Los mensajeros que a través de la sangre, del sistema nervioso y del sistema glandular llevan su información a todo nuestro organismo, tienen una compleja organización que está regulada por la pituitaria y el hipotálamo.
El hipotálamo regula funciones involuntarias como la temperatura, ritmo cardíaco, sistema simpático – parasimpático. El cerebro en general se conecta con él de manera que se convierte en un enlace entre lo funcional, lo psicológico y lo emocional.
Así el sistema inmunitario que está regulado por el cerebro a través del sistema nervioso, está muy afectado por el estrés psicológico. Ante un estrés, las hormonas liberadas por las suprarrenales afectan al sistema inmunológico del cerebro, lo reprimen y nos hacen más vulnerables a cualquier enfermedad. Otras muchas actitudes y reacciones pueden bloquear el sistema inmunitario al liberar estas hormonas. La ira constante, la depresión, el odio, la soledad, el dolor intenso y repetido. Otro ejemplo es el del nervio vago del hipotálamo que enlaza con el estómago de donde surgen los problemas gástricos relacionados con el estrés y la ansiedad. Otros nervios unen bazo y timo y liberan células inmunitarias que regularán la inmunología de la sangre. Cada efecto que manifiesta nuestro cuerpo se corresponde con una pauta de pensamiento o un estado emocional que repetidamente está por delante en nuestras relaciones. Los mensajes determinan nuestro estado.
La fuerza de la imagen mental afecta instantaneamente al cuerpo físico. El “clavarnos una puñalada por la espalda”, emocionalmente o físicamente, no creo que las distinga nuestro cuerpo o el “rompernos el corazón”.
Los mensajes de desesperación debilitarán los mecanismos de defensa y nuestro miedo, aunque imaginario, nos colocará en esa situación de muerte o abandono.
Todos estos mensajeros dejan huella no sólo en nuestra mente sino también en nuestro cuerpo. El poder del inconsciente traspasa las fronteras de la conciencia y empapa toda nuestra vida cotidiana.
Cuantos más mensajes de muerte y destrucción creemos más difícil será organizar la defensa y la supervivencia.
Los mensajes de vida, alegría y optimismo, nos fortalecen, nos dan energía y vida.
Todo lo que no reconocemos se encuentra guardado en nuestro inconsciente.
Allí está la centralita donde se reciben muchos de los mensajes, que si los reprimimos o escondemos afectarán seriamente a nuestra integridad física y psicológica.
La mente hay que descubrirla pausadamente y profundamente ya que es capaz de crear refugios contra cualquier conflicto y es capaz de negarlo todo, hasta las consecuencias de sus continuas negaciones.
Para los antiguos médicos de familia era muy importante la relación psicosomática, ya que el sentirse eufórico, alegre o comer bien eran sinónimos de gozar de buena salud. Sin embargo el estado melancólico – depresivo conllevaba una caída de las defensas.
Hoy casi ni nos miran a la cara y mucho menos les interesa si somos felices o no.
Para mucha gente sanitaria acostumbrados a sólo escuchar los síntomas y acallarlos, el término psicosomático es sinónimo de “imaginario”. El hecho de que un paciente responda al placebo eso no quiere decir que la enfermedad sea imaginaria sino mental y que no podemos tratar por separado las dolencias físicas de las mentales. El placebo sólo estimula algo oculto en el interior de nuestro interior que no es nada más que el deseo de estar bien.
La medicina, hoy en día, secuestra al médico que se encuentra dentro de cada paciente, a base de cargas de profundidad poderosas que les impiden actuar y desarrollar su capacidad curativa.
Algunas veces hemos hablado de la Psico-neuro-inmunología, que estudia la relación de la mente con el sistema inmunitario y su comunicación con el sistema nervioso.
Nos hemos convertido en “pacientes”, pasivos y dependientes, nos tiran de receta y permanecemos indefensos, sin intuición y sin escucha interna. Si el estado interior de la persona afectada no es respetado y menos reconocido como causa del problema será imposible, así, realizar una sanación total del individuo. No hay tiempo para hurgar y meterse en los laberintos de nuestro estado de ánimo.
Está claro que somos nosotros los que deberemos descender a las grutas de nuestro estado, cual espeleólogos, que vuelven atrás, hacia un pasado más o menos reciente, en el que fuimos preparando el terreno de los síntomas, aunque el síntoma o las causas hayan desaparecido, es muy probable que la impresión emocional persista y lo haga, incluso, por mucho tiempo, llegando a afectar a nuestra estructura celular.
Todos sabemos que si durante nuestra infancia no hemos recibido cariño, ni confianza, ni estímulo, ni valoración, es muy probable que nos queden secuelas a nivel de auto-seguridad, aceptación, reconocimiento, etc, y estas carencias, que perdurarán, se irán transformando en malestar para nuestra salud. Los conflictos del pasado persisten en nosotros, y es por eso que no nos podemos abandonar a la mala suerte del destino, sino actuar desde la conciencia del presente, corrigiendo aquellas pautas a base de profundizar en el interior del interior y cambiar, cambiarnos de obsesiones, neurosis, temores y hasta revisando nuestras afirmaciones más profundas. Estos conflictos emocionales – mentales amenazan a nuestra salud más esencial. Debemos encontrar el equilibrio a partir de nuestro propio desequilibrio.
Todo en nuestro ser tiende al equilibrio y al bienestar, cuando esto se comprende, aceptamos la enfermedad como camino y como guía, para aprender y evolucionar.
Abandonamos ese estado victimista de tantos enfermos y reconocemos el granito de arena que hemos aportado a nuestra enfermedad.
Decíamos al principio, que cada parte del cuerpo se corresponde con un aspecto de nuestra personalidad. Así las manos manejan nuestra vida, pero también van unidas a ellas los sentimientos de cómo nos manejan, de cómo enfrentamos los distintos sucesos de nuestra vida, la facultad de crear y de expresar. Si mantengo la misma actitud de pensamiento el daño seguirá manifestándose en la misma zona. Si fuéramos capaces de reconocer esas señales o mensajes y conectar con ellos es muy probable que ayudaríamos a liberar gran parte del contenido de esos problemas que se nos manifiestan. Es muy importante recuperar las partes ignoradas de nuestro cuerpo para podernos reencontrar con nuestras necesidades interiores, conflictos, confusiones o resentimientos muy ocultos y difícil de identificarlos si no fuera por nuestra conciencia corporal. Es aquí donde el Yoga, Tai Chi o cualquier otra disciplina de conciencia corporal-mental-energética, nos sirven de herramientas muy válidas para comprendernos mejor. En adelante todo requerirá una revisión y nos enfrentaremos a un dialogo profundo con nuestra comunicación y con nuestra fragilidad o levedad, esta vulnerabilidad nos hará conectar con la parte más bella de la existencia y del goce y privilegio que nos supone el vivir. Nuestra energía tiene un objetivo que es el de llevarnos hacia la plenitud y la contemplación. Se trata de desvelar el conflicto interno y transformarlo en armonía, para que los mensajes transportados por la sangre, las hormonas, las enzimas, los neuropeptidos, los neurotransmisores, las células inmunitarias, mantengan nuestro ser lleno de fuerza vital y con inteligencia.
Seguros de nuestra capacidad de reconocimiento y de aceptación, habremos creado una base sólida desde donde enfrentar la vida con equilibrio, sin temores ni inseguridades, reconociendo este gesto compasivo de la vida hacia nosotros.
Este gesto amoroso hacia nosotros y luego hacia los demás, pienso que es el verdadero milagro de la medicina.
Todo en la vida tiene su interior y su exterior, pero el exterior sólo se puede apreciar desde el interior, creo que esta es la gran enseñanza del cuerpo.

Carlos FIEL
Sadhana España

Comments (0)